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martes, octubre 28, 2008

Cambio climatico y soberanía alimentaria

En un momento crucial para la humanidad donde la debacle económica de los poderosos amenaza con impactar la economía mundial y muy particularmente la de los países en vías de desarrollo; en que la crisis energética esta en ascenso y donde la seguridad alimentaria esta en alto riesgo en virtud de la fuerte presión de los mercados demandantes y en el que el cambio climático está poniendo en riesgo todo proceso de desarrollo económico, se hace indispensable plantear y fortalecer las políticas de seguridad alimentaria en los países del sur. Publicado en BolPress









Las políticas proteccionistas para los agricultores que han estado apoyando a ultranza los Estados Unidos y los países de Europa pertrechados en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y exigiendo que nuestros países, por el contrario, sean acólitos del libre mercado, hoy más que nunca tienen un sentido inverso para los países en vías de desarrollo, es decir cambiar el rol drásticamente y fortalecer los mercados internos de alimentos y profundizar el sentido complementario de la seguridad y soberanía alimentaria.

Si a ello sumamos que en el nuevo escenario económico varios países desarrollados han empezado a poner en duda sus futuras obligaciones a contraer en los compromisos post Kyoto, que la humanidad espera de los principales y más grandes países que  históricamente han emitido gases de efecto invernadero a la atmósfera, la situación es crítica. Si tomamos en cuenta que la propia FAO estableció que la crisis de alimentos tal vez podría ser superada recién en el 2015, lo cual es imposible ya que el cambio climático, según el último reporte del IPCC[1], pondrá en riesgo los procesos agrícolas como fruto de los cambios de temperatura y precipitación, así como por el aumento de eventos extremos.

Contrariamente a todo lo previsto países como Italia, Alemania y otros de Europa ya no están decididos a asumir compromisos vinculantes que signifiquen reducciones drásticas de emisiones. Recordemos que la UE está apuntalando un compromiso de más de 20% de reducción de emisiones hasta el año 2020 y llegar a entre 50% y 70% de reducción en el 2050.

La reunión del consejo de Medio Ambiente de la UE realizada en Luxemburgo ha priorizado un espíritu proteccionista de ciertas industria obsoletas  e intensas en carbono, con lo que las aspiraciones a avanzar en Poznan primero, a fines de este año, y en Copenhague el 2009 dejan un sabor amargo. Ni que comentar de los Estados Unidos que ante una Unión Europea débil seguro que reforzará su posición anti compromisos globales y humanitarios.

Los ministros de Medio Ambiente, (según www.timetolead.eu) una semana después del acuerdo de los países de la UE de destinar 2.000.000 millones de euros a medidas de apoyo al sector financiero, se han retractado respecto a la inversión de 70.000-90.000 millones de euros necesaria en 2020 para garantizar el futuro de las próximas generaciones a través del paquete europeo sobre clima y energía.

La FAO en ocasión del día mundial de la alimentación estableció que el cambio climático tiene consecuencias para todos, pero las regiones más pobres ya están siendo sus primeras víctimas. Lo más probable es que la situación empeore en las próximas décadas. La peor parte corresponderá a los centenares de millones de personas vulnerables que padecen inseguridad alimentaria: los pequeños productores agrícolas y forestales, ganaderos y pescadores. La evolución de la temperatura y las precipitaciones, así como la mayor frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, seguramente darán lugar a reducciones de la producción agropecuaria, con las consiguientes repercusiones negativas sobre el acceso a los alimentos.

Por lo anterior se puede inferir que no habría medidas vinculantes responsables por parte de los países desarrollados en el proceso de implementación de la Convención del Clima, lo cual pondría en alerta la posibilidad de superar el umbral de dos grados centígrados del calentamiento medio del planeta, lo cual es altamente riesgoso. Recuérdese que hay un consenso entre los científicos de que excederse los dos grados centígrados representaría una amenaza a la vida de millones de personas, quienes podrían sufrir las consecuencias de inundaciones, así como también un atentado a la integridad de muchas especies e ingresar en un proceso insostenible de inseguridad alimentaria. El cuarto informe del IPCC en materia de seguridad alimentaria plantea que por encima de los 2ºC los niveles de productividad de cereales se reducirán drásticamente.

Sin embargo, esta aun latente la pregunta ¿si actualmente 0,8ºC de incrementó en la temperatura está provocando impactos irreversibles, cómo será llegar a 2ºC para los países con economías débiles?

En el caso particular de América latina el IPCC señala que la productividad en los más importantes cereales decrecerá y la productividad de las pasturas declinará, con consecuencias adversas para la seguridad alimentaria. De ello se deriva que el número de personas en riesgo de hambre se incrementará. Recordemos que en la actualidad existen ya en el mundo 923 millones de personas subnutridas.

El preocupante cambio climático, la crisis económica, los agro-biocombustibles, la inseguridad alimentaria, la desnutrición y la mayor demanda alimentaria, debe llevarnos a generar una política agresiva de auto proteccionismo para nuestros productos en todo orden, ya que las señales de los países grandes no dejan otra opción.

[1] Intergubernamental Panel of Climate Change.

domingo, julio 27, 2008

El costo climático de un vaso de leche

Pasturas con menos metano y sustancias inhibidoras de la nitrificación del suelo figuran entre las soluciones que busca el sector agropecuario para abatir su aporte al cambio climático. Por: RAÚL PIERRI














MONTEVIDEO, jul (Tierramérica). Un simple vaso de leche en la mesa del desayuno puede representar un gran costo ambiental para el planeta. Por eso, productores y científicos buscan reducir el impacto de la agropecuaria, responsable de entre 12 y 14 por ciento de las emisiones mundiales de gases que recalientan la atmósfera.

Ya hay investigaciones para medir el costo climático de ese vaso de leche, o de la lechería general de un país, desde la cría de la vaca hasta la mesa.

Las emisiones del sector agropecuario crecieron casi 17 por ciento entre 1990 y 2005 en todo el mundo, y el mayor aumento fue en el Sur en desarrollo (32 por ciento).

La fermentación intestinal del ganado rumiante libera a la atmósfera metano y óxido nitroso, dos potentes gases de efecto invernadero, también generados por el estiércol y la orina de los animales, la quema de biomasa vegetal, el cultivo de arroz y procesos biológicos y químicos en los suelos agrícolas.

Ambos aportan 70 por ciento de la contaminación climática procedente de la agricultura. El metano y el óxido nitroso poseen, respectivamente, 21 y 300 veces más efecto invernadero que el dióxido de carbono, principal gas vinculado al cambio climático, liberado sobre todo por el transporte, la industria y la producción de energía.

Mientras los países buscan formas de producir más alimentos y superar la actual carestía, especialistas de la red Learn (siglas en inglés de Red de Investigación para la Disminución de las Emisiones Ganaderas) estudian cómo abatir las emisiones del sector sin amenazar su productividad.

De eso hablaron los funcionarios e investigadores reunidos en Uruguay entre el 21 y el 24 de este mes, en el taller internacional Emisiones Agrícolas de Gases con Efecto Invernadero, organizado por Learn. Tierramérica fue el único medio presente en el segmento técnico de ese encuentro.

Como se trata de un sector muy sensible para países agropecuarios como Uruguay, la reducción de gases debe garantizar que el pastoreo tenga un "carácter natural", dijo a Tierramérica el coordinador de la Unidad de Cambio Climático de Uruguay, Luis Santos. Una opción es modificar la dieta de los animales reemplazando pasturas en favor de variedades menos ricas en metano, sostuvo.

Clough sugirió, como ya se aplica en su país, utilizar inhibidores de la nitrificación, sustancias químicas añadidas a fertilizantes nitrogenados (minerales u orgánicos) o aplicadas directamente en el suelo, que inhiben a las bacterias, causantes parciales de ese proceso microbiano, y lo vuelven más lento

Learn fue fundada el año pasado en Nueva Zelanda y la integran representantes de la política, la ciencia y la industria de unos 40 países, incluyendo a los grandes productores agropecuarios, como Estados Unidos, Brasil, Australia, India, China y Argentina.

Su propósito es definir métodos de medición, verificación, comunicación y mitigación de los gases invernadero del sector pastoril. "El primer objetivo es, en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, determinar los factores de emisión para poder realizar un inventario de los gases invernadero liberados por el sector", explicó Santos.

"Los países del Sur, según la Convención, deben tomar medidas pero no están obligados, como los industrializados, a reducir sus emisiones. Por eso en esta reunión queremos saber cuánto emiten y cómo van a mitigar las emisiones los países que sí están obligados, como Nueva Zelanda", que tiene una dependencia económica del sector ganadero similar a la de Uruguay, indicó.

En este rumbo, una investigación neozelandesa presentada en el taller mostró los procedimientos para seguir la huella de los gases invernadero del sector agropecuario. Desde la producción de leche, por ejemplo, que incluye las emisiones propias de la vaca, hasta su industrialización y transporte, que tienen sus propios aportes de dióxido de carbono.

Zoom

Los sistemas pastoriles Ocupan entre 26 y 40 por ciento del total de tierras productivas del planeta. Y la ganadería emite 37 por ciento del metano y 65 por ciento del óxido nitroso generados por actividades humanas. La gran mayoría de estos gases provienen de los sistemas de pastoreo de América Latina y Asia.

"La concentración atmosférica de óxido nitroso continúa elevándose en 0,26 por ciento anual. En el plano global, el presupuesto de óxido nitroso está dominado por las fuentes agrícolas. Es preciso lograr una reducción urgente de estas emisiones", sostuvo el científico neozelandés Tim Clough.

"Las fuentes predominantes de óxido nitroso en las pasturas incluyen las excretas de los animales que pacen y los fertilizantes nitrogenados.
El óxido nitroso se produce en el suelo a través de procesos microbianos como la nitrificación" o conversión de amonio a nitrato, agregó Clough, del Grupo de Ciencias Físicas de la Universidad de Lincoln.
La cifra
91 En Uruguay, la agropecuaria genera 91 por ciento de las emisiones nacionales de metano. Y en Argentina es responsable de 44 por ciento de la producción de gases invernadero.

viernes, julio 25, 2008

ALIMENTACION EN ÁFRICA: Cultivos perdidos por cambio climático

Por Miriam Mannak

CIUDAD DEL CABO, 25 jul (IPS) - El cambio climático tiene un profundo impacto sobre la seguridad alimentaria en África, dado que las temperaturas cada vez más elevadas y las transformaciones en los patrones de las lluvias reducen el acceso a los alimentos en todo el continente.















Esto quedó expuesto en una conferencia sobre recalentamiento planetario y cambio climático que comenzó el día 21 y concluyó el jueves en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

El debate fue organizado por la sudafricana Fundación Fynbos --que aspira a concretar inversiones en los medios de comunicación, así como en los sectores de la publicación, las artes y la cultura-- y también por la Fundación Nieman para el Periodismo, de la estadounidense Universidad de Harvard.

La relación entre cambio climático y seguridad alimentaria es compleja. Muchos factores influyen en la segunda, lo que significa que a menudo "ni siquiera se establece el vínculo entre los cultivos fallidos y los cambiantes patrones climáticos", dijo en la conferencia Gina Ziervogel, investigadora del Grupo de Análisis de Sistemas Climáticos en la Universidad de Ciudad del Cabo.

En la última década, Ziervogel realizó estudios sobre población y ambiente en África austral.

El cambio climático afecta a los sistemas alimentarios africanos en el sentido más amplio de la palabra. "Afecta la disponibilidad, acceso y utilización de los alimentos", explicó.

"Los cambiantes patrones climáticos o los acontecimientos climáticos extremos, como las inundaciones o las sequías, pueden tener consecuencias negativas para la producción agrícola. Como resultado, la gente tiene menos acceso a la comida, lo que la obliga a comprar productos alimentarios. Esto afecta su situación financiera", continuó.

"También influye en su salud, dado que la gente a menudo compra alimentos más baratos, que frecuentemente son menos nutritivos. Especialmente para quienes necesitan una dieta nutritiva --los enfermos crónicos, por ejemplo--, esto plantea un problema", señaló Ziervogel.

Las temperaturas cada vez más altas y el cambio en las precipitaciones, así como la frecuencia de episodios climáticos extremos, también amenazan los sistemas alimentarios africanos, agregó.

Y es que las modificaciones en el régimen de lluvias "no se trata meramente de que aumenten o disminuyan. Las temporadas lluviosas que comienzan antes o después de lo normal, o las lluvias repentinas que azotan a una región cuando se supone que tiene que estar seco, tienen un impacto mayor en el fracaso de los cultivos que una temporada lluviosa más húmeda que comienza a tiempo", sostuvo. ---> seguir leyendo en ips noticias

jueves, julio 10, 2008

FAO advierte que el cambio climático en la pesca amenaza la seguridad alimentaria

El sector pesquero supone el principal medio de subsistencia para "cientos de millones de personas" en el mundo.

ROMA, 10 Julio 2008.


La Organización para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas (FAO) advirtió hoy de que las variaciones en la temperatura causadas por el cambio climático tendrán un "fuerte impacto" en la pesca y la acuicultura, con importantes consecuencias para la seguridad alimentaria de algunas poblaciones. Según la organización, el sector pesquero supone el principal medio de subsistencia para "cientos de millones de personas" en el mundo.

Según la FAO, la pesca de captura salvaje es muy diferente a otros sistemas productivos alimentarios en sus vínculos y respuestas al cambio climático y en las consecuencias sobre la seguridad alimentaria. A diferencia de la mayoría de los animales terrestres, las especies acuáticas empleadas para el consumo humano son poiquilotérmicas, es decir, sus temperaturas corporales varían en función de la temperatura ambiente.

Por ello, cualquier cambio en la temperatura de su hábitat influye notablemente en su metabolismo, tasa de crecimiento, productividad, reproducción estacional y sensibilidad a enfermedades y toxinas. En estas circunstancias, según la FAO, aunque existen grandes diferencias regionales es probable que el mundo asista a cambios significativos en la producción pesquera en mares y océanos.

Para las comunidades que dependen en gran medida de la pesca, cualquier disminución de la disponibilidad local o de la calidad del pescado para alimentación o cualquier aumento de la inestabilidad de sus medios de vida puede plantearles problemas "muy graves", advirtió la FAO. Asimismo, las comunidades pesqueras situadas en latitudes altas y aquellas que dependen de sistemas susceptibles al cambio climático --como surgencias o arrecifes de coral--, estarán muy expuestas a los impactos relacionados con el clima.

Además, las comunidades pesqueras ubicadas en deltas, atolones de coral y costas dominadas por el hielo serán especialmente vulnerables al ascenso del nivel del mar y otros riesgos relacionados como inundaciones, intrusión salina y erosión costera. Aparte, los países con una capacidad limitada para adaptarse a los cambios, incluso encontrándose en zonas de bajo riesgo, también son vulnerables.

CIENTOS DE MILLONES DE PERSONAS

Tanto a nivel local como mundial, la pesca y la acuicultura desempañan un papel importante a la hora de proporcionar alimentos y generar ingresos, recordó el organismo. Cerca de 42 millones de personas trabajan directamente en el sector, la gran mayoría en países en desarrollo. Si sumamos aquellos que trabajan en las industrias asociadas del procesado, mercadeo, distribución y suministro, el sector supone el medio de subsistencia para varios cientos de millones de personas.

Los alimentos acuáticos tienen una elevada calidad nutricional y contribuyen con un 20 por ciento o más al consumo medio per cápita de proteínas animales de más de 2.800 millones de personas, fundamentalmente en los países en vías de desarrollo.

Además, el pescado es el producto alimentario mundial más comercializado y una fuente de ingresos clave en las exportaciones de los países más pobres. El sector tiene especial importancia para los pequeños Estados insulares.

La voz de alerta de la organización coincidió con la celebración del simposio científico sobre el cambio climático y la pesca marina que tiene lugar en su sede central en Roma desde el pasado martes y que concluirá mañana. El evento, que cuenta con la participación de más de 200 expertos y responsables de políticas pesqueras de todo el mundo, aspira a trazar un cuadro más detallado de los desafíos que el cambio climático plantea a la pesca marina y a los millones de personas que dependen de ella para sus ingresos y alimentación.

LAS AGUAS MARINAS

Según la FAO, en las aguas marinas, los procesos climáticos y los eventos meteorológicos extremos aumentarán en los próximos años en frecuencia e intensidad. El más conocido de todos ellos es el fenómeno de 'El Niño', en el sur del Pacifico.

Es probable que el actual calentamiento de los océanos mundiales continúe, pero con diferencias geográficas y cierta variabilidad cada diez años. El calentamiento es mas intenso en las aguas superficiales pero no sólo se limita a éstas. El Atlántico muestra señales claras del calentamiento en aguas profundas.

Ya se han observado cambios en la distribución de los peces en respuesta a las variaciones climáticas, según la FAO. Por lo general, lo que se aprecia es una expansión hacia los polos de las especies de aguas más cálidas y una contracción alrededor de los polos de las especies de aguas más frías.

Asimismo, se están produciendo cambios en la salinidad de los océanos y los mares se están volviendo más ácidos, con probables consecuencias negativas para muchos arrecifes de coral y organismos relacionados con el calcio, señaló la agencia de la ONU.

(EUROPA PRESS) -

viernes, julio 04, 2008

Zoellick pide medidas al G8 para combatir aumento precios comida y energía

El presidente del Banco Mundial (BM), Robert B.Zoellick, informó hoy que pidió a los líderes del G8 y a los principales productores de petróleo que tomen medidas para combatir los crecientes aumentos del precio de los alimentos y la energía.

Según esta entidad, Zoellick envió una misiva a la dirección de la venidera cumbre del G8, que se celebrará la próxima semana en Japón, para advertir que "el mundo está entrando en una zona peligrosa".

Tanto el Banco Mundial, como el Programa Mundial de Comida (WPF, por sus siglas en inglés) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) estiman que se necesitan alrededor de US$10.000 millones para cubrir las necesidades a corto plazo de las personas más perjudicadas por la crisis.

Zoellick señaló que "lo que estamos viendo no es un desastre natural, como un tsunami o una tormenta perfecta, sino una catástrofe creada por el hombre, y como tal debe ser reparada por personas".

Por este motivo, "solicito a estos ocho países, en coordinación con los productores de petróleo, -manifestó- que actúen ahora para corregir esta crisis".

El presidente del Banco Mundial recordó que en la cumbre de 2005 en Gleneagles (Escocia), este foro internacional -formado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, el Reino Unido y EE.UU.- se comprometió a impulsar todas las ayudas de desarrollado necesarias para el año 2010, especialmente en África.

"Para un total de 41 países, el crecimiento de los precios de la comida, el combustible y otras productos desde enero de 2007 -apuntó- representa un impacto negativo al producto interior bruto de entre el tres y el diez por ciento".

Las peticiones de Zoellick se unen a las que lanzó el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, quien afirmó que "el mundo está en crisis" por el alza de los precios del petróleo y los alimentos, y alertó de que algunos países se hallan en "un punto crítico".

Diario Financiero, Miércoles 02 de julio de 2008

viernes, junio 27, 2008

AGRICULTURA-EUROPA: Cambio climático domina la agenda

VIENA, 26 jun (IPS) - El cambio climático es el principal peligro identificado por los expertos que participan en la 26 conferencia europea de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), reunida en la occidental ciudad austriaca de Innsbruck. Por Mehru Jaffer

Los participantes en la Conferencia Regional de Europa, este jueves y el viernes, consideran mecanismos para adaptar las prácticas agrícolas ante las cambiantes condiciones del clima.

El director general de la FAO, el senegalés Jacques Diouf, advirtió el miércoles que el cambio climático es el mayor y más costoso desafío que deberán afrontar los agricultores.

La conferencia se celebra luego de la finalización, el martes, de la 35 reunión sobre agricultura de la Comisión Europea, rama ejecutiva de la Unión Europea (UE).

Representantes de 44 naciones de Europa y Asia central, junto con expertos de agencias internacionales y organizaciones no gubernamentales, estudiarán el factor climático, que afecta al sector en medio del florecimiento de la agricultura en algunos lugares de la región.

En países de Europa y Asia central con economías en transición se registró un crecimiento sustancial en el decenio pasado, que, de hecho, se concentró en algunos de los estados más pobres de la región.

El crecimiento de la agricultura redujo la pobreza y la inseguridad alimentaria en muchos países de la región del Cáucaso, incluidas áreas rurales de Asia central.

Pero los expertos creen que las buenas noticias pueden ser efímeras.

Las consecuencias del cambio climático y de la significativa alza de precios de productos agrícolas básicos ya tuvieron un impacto negativo, en especial en los sectores sociales más vulnerables de muchos países.

El desarrollo agrícola, forestal, pesquero y rural de Europa tendrá que afrontar muchos otros retos en los próximos años, incluida la competencia internacional, la mayor liberalización de políticas comerciales y la disminución de la población rural.

El cambio climático se suma a las presiones que padece la actividad agrícola, como el rendimiento de los cultivos, el manejo de los animales de cría, los ingresos inciertos y el abandono de tierras en áreas rurales.

Muchos países del sudeste de Europa y de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que agrupa a las ex repúblicas soviéticas, siguen siendo muy pobres. La agricultura suele ser la única fuente de ingresos y el sector que emplea a un alto porcentaje de la población económicamente activa.

En numerosas partes de Europa, la agricultura es la principal actividad económica que ha alimentado a numerosas comunidades por varias generaciones y contribuyó a preservar el paisaje y las tradiciones.

La actividad ancestral coincide con la creciente demanda de productos agrícolas tradicionales de la región.

La diversificación de ingresos de la población rural es uno de los puntos más importantes de la agenda de la conferencia en Innsbruck.

Se discutirá el desarrollo agrícola en la región con sus consecuencias sobre la seguridad alimentaria y el alcance de las metas de la Cumbre Mundial de la Alimentación, de 1996, y de los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio.

Los objetivos incluyen reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la indigencia y padecen hambre, así como lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil en dos tercios y la mortalidad materna en tres cuartos.

También combatir la expansión de VIH/sida, la malaria y otras enfermedades, asegurar la sustentabilidad ambiental y generar una sociedad global para el desarrollo entre el Norte y el Sur. La fecha límite para su cumplimiento es 2015.

Una de las tareas de la FAO ha sido ayudar a los gobiernos a impulsar el crecimiento de la agricultura. Ahora la agencia se propone facilitar una aproximación integral al cambio climático junto con agricultores, científicos y políticos.

El objetivo de la asistencia técnica de la FAO es favorecer la protección de plantas y animales contra enfermedades. También brindar ayuda para cumplir con los requisitos legales y técnicos que permiten acceder o integrarse a los mercados de la UE.

Sus expertos, además, ayudan a las comunidades a administrar mejor la tierra, el agua, los bosques y otros recursos naturales, así como la gestión de la seguridad alimentaria y estándares de calidad.

La FAO también brinda asistencia jurídica para adecuar la legislación y promueve buenas prácticas agrícolas.

La agencia amplió sus actividades en la región a partir de 1996 en respuesta a los cambios ocurridos en Europa y al surgimiento de las economías de transición.

Fuente: IPSNOTICIAS
(FIN/2008)