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sábado, noviembre 15, 2008

El vino chileno se verá afectado por el cambio climático

Según el viticultor Alain Carbonneau algunos de los síntomas más evidentes, como el aumento de las temperaturas o la escasez de precipitaciones, afectan el crecimiento de las vides chilenas. (EFE) 
















Según Carbonneau, el cambio climático incidirá de forma negativa en las viñas y los vinos chilenos, puesto que "el vino se hace con uvas en cuyo crecimiento influyen variables como el tiempo, la temperatura del Sol, la radiación solar y la humedad", parámetros a los que está afectando el cambio climático.

    
El viticultor francés, considerado el "gurú" mundial del vino, realizó una visita de dos días a Chile donde aprovechó para reunirse con productores vitivinícolas e impartir conferencias y clases magistrales.
    
Algunos de los síntomas más evidentes del cambio climático, como el aumento de las temperaturas o la escasez de precipitaciones, están afectando el crecimiento de las vides chilenas, generando una mayor precocidad en la maduración y una ampliación de los efectos de las sequías de los periodos veraniegos.
    
Carbonneau alertó que el cambio climático ha dejado de ser una amenaza para convertirse en un problema real, como demuestra un estudio que fue presentado recientemente en una conferencia internacional sobre cambio climático y vino que se celebró en Barcelona (España).
    
El estudio, ejecutado en las 27 regiones vitivinícolas del mundo, constataba que la temperatura media en esas zonas ha aumentado 1,2 grados, que la vendimia se ha adelantado un promedio de ocho días y que se han alterado los parámetros de pluviosidad.

La sequía, uno de los principales problemas derivados del calentamiento global, lleva consigo una mayor mortalidad de las plantas a causa del estrés térmico, que a su vez puede repercutir en los niveles de producción de mostos.
    
En tanto, el aumento de las temperaturas, al afectar el proceso de fermentación, conduce a que se produzcan vinos con mayor grado alcohólico.
    
"Se acumula más azúcar en las uvas, que es lo que la levadura transforma en alcohol", explicó el francés en una declaración, y agregó que el vino "tiene menos frescor, es más empalagoso, se puede guardar menos y tiene más riesgo de contaminación microbiana".
    
En este nuevo escenario, el catedrático de Viticultura recomendó a los productores chilenos de vino que se adapten a los efectos del cambio climático y a la cada vez más creciente variabilidad de las temperaturas.
    
Entre algunas soluciones, citó las nuevas técnicas de riego para aprovechar la totalidad del agua en el riego de los viñedos o la intervención genética para lograr plantas resistentes a las nuevas condiciones climatológicas.
    
También apuntó la instalación de nuevas tecnologías informáticas que posibiliten el control y la verificación de las condiciones del terreno, de las plantas o del fruto garantizando, a su vez, "la tipicidad de los vinos".

Santiago de Chile
EFE

jueves, noviembre 13, 2008

Editoriales de prensa europea atentas a Obama y el CC

Por noticias24horas.com


Así es como la prensa europea analiza la prudencia del presidente electo de EEUU, y proyectan algunos de los grandes temas que tendrá que enfrentar su gobierno.

OBAMA Actuaremos con presteza contra el cambio climático

Sección: Global

The Guardian (Reino Unido)

Crónica de Suzanne Goldenberg. “El mensaje de Obama al mundo"

“Barack Obama, quien ha pasado la mayor parte del tiempo desde su elección encerrado con sus consejeros en Chicago, envió ayer una fuerte señal sobre sus planes de llevar a cabo una ruptura decisiva en relación con la política medioambiental de Bush una vez que se instale en la Casa Blanca. La señal formó parte de una serie de mensajes de Obama cuidadosamente seleccionados sobre la forma de su futura Administración”.

“Obama debe marcar la pauta para alcanzar los objetivos diseñados por Russell, Einstein y Reagan”.

The Guardian (Reino Unido)

Comentario de Timothy Garton Ash

“Ahora que Obama se ha embarcado en la lucha cuesta arriba de traducir sueños en realidades, el Presidente electo debe adoptar la idea de crear un mundo libre de la amenaza que supone el armamento nuclear”.

“Esta iniciativa contará con el apoyo de millones de sus seguidores a lo largo y ancho del planeta, quienes tienen la esperanza de que (Obama) pueda llevar a cabo grandes planes y acciones. Este sueño es tan viejo como las propias armas nucleares. Las cifras no son muy prometedoras, según Ivo Daalder –asesor del Presidente- existen más de 25.000 armas nucleares en el mundo, cerca de 3 toneladas de material radioactivo capaz de crear más de 250.000 bombas, almacenado en más de 40 países. Los Estados Unidos y Rusia mantienen una vigilancia sobre el espacio aéreo y un posicionamiento de misiles capaz de destruir sus ciudades mutuas en menos de 30 minutos”.

“Las negociaciones que establezcan los poderes nucleares serán un camino de rosas si las comparamos con la cuestión secundaria de crear un régimen internacional que controle y supervise la fabricación y el almacenamiento del combustible nuclear. Se trata de cerrar la caja de Pandora, una tarea ardua que nadie ha conseguido llevar a buen efecto; sin embargo, siempre debemos confiar en `la primera vez´”.

"Un desafío para Obama”

Le Figaro (Francia)

Editorial de Gaetan de Capèle “Automóvil

“La agonía de General Motors, primer constructor automóvil mundial y símbolo del poder industrial americano, dice mucho sobre la gravedad de la enfermedad. General Motors, como sus homólogos americanos Ford y Chrysler, apenas en mejor salud, paga la factura de una paz social comprada a precio de oro al sindicato único, el muy criticado UAW, que ha impuesto sus condiciones al sector del automóvil. Tras GM y sus consortes, que corren el riesgo de bancarrota, no menos de cuatro millones de empleos están en juego. Para Barack Obama, el expediente automóvil, que quizás preceda al de otros sectores como el del transporte aéreo, es un terrible desafío. El poco entusiasmo con el que George Bush ha acogido su llamamiento para salvar el sector y la negativa del Secretario del Tesoro para ampliar a la industria del automóvil su plan de apoyo a los bancos, deja al futuro presidente contra la pared. Barack Obama, que se instalará en la casa Blanca el 20 de enero, va a ser juzgado, desde hoy, por su capacidad para gestionar el primer expediente explosivo que se le presenta”.

“¿El mundo cambia? Esperamos que no demasiado”. “Parabienes al papa negro que tendrá que elegir entre Zapatero y el pueblo americano”.

Tempi (Italia)

Editorial

“Obama tendrá que elegir, sobre los grandes temas que dividen a los americanos, si ir hacia la izquierda (como parece deducirse hoy, si es verdad que se prepara a cancelar 200 leyes de la administración republicana, como las restricciones impuestas a la industria del aborto y a la producción de células madres embrionarias humanas para la investigación) o hacia el centro del electorado, abrazando así esa “laicidad positiva” que Benedicto XVI ha elogiado como característica notable y distintiva de la sociedad americana. Y esto correspondería también a las expectativas del hombre de la calle; del afroamericano que en California se ha pronunciado en el 70% contra la sentencia que había legalizado los matrimonios homosexuales; y a las expectativas del hombre medio blanco, asiático y latino, que no parece quiera saber nada de una América reducida a circo zapateriano. Ésta será la prueba más dura para el ‘hombre del cambio’”.


viernes, noviembre 07, 2008

Pronostican 250 Millones de Eco-refugiados para el 2015

Analistas de Gran Bretaña se reunieron con funcionarios de organismos técnicos mexicanos para proyectar un escenario de acá al 2015. Por Angélica Enciso L. para  La Jornada

En los próximos siete años, 250 millones de personas podrían ser “refugiados ambientales” a consecuencia del cambio climático, debido a las afectaciones que ya resienten las poblaciones, las cuales se manifiestan en sequías, inundaciones y falta de alimentos.

Además, dichos desplazamientos ocasionarán climas de violencia y confrontación entre las comunidades, advirtieron expertos de los Servicios Internacionales Reales Unidos (RUSI, por sus siglas en inglés) de Gran Bretaña.

De mantenerse el cambio climático fuera de control, surgirán implicaciones sobre la seguridad del tamaño de las ocurridas durante las guerras mundiales, las cuales se prolongarán por siglos. Hasta ahora, las respuestas ante estos riesgos “son lentas e inadecuadas”, sostuvo el analista Nick Mabey, de RUSI, en un documento sobre este tema. Los responsables del ámbito de la seguridad deben prepararse no sólo para reaccionar ante los desafíos en el rubro ocasionados por el cambio climático, sino para formar parte de la solución, agregó.

En entrevista durante su visita a México, donde los analistas Tobias Feakin y Shiloh Fetzek se reunieron con funcionarios de las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena), Relaciones Exteriores (SRE) y Medio Ambiente (Semarnat), explicaron que la seguridad es un tema que trasciende el del cambio climático y los gobiernos deben establecer políticas en ese sentido.

Más migración interna en México

Tobias Feakin sostuvo que una manifestación de los efectos del fenómeno ambiental son las inundaciones ocurridas en Tabasco durante 2007, además de que se espera que en otras zonas del territorio nacional haya sequías, impactos en la producción de alimentos y crecimiento de la migración interna. Dijo que Veracruz, Cancún e Ixtapa están un metro por encima del nivel del mar, y si éste crece por el aumento de la temperatura global, los poblados desaparecerán.

Resaltó que en la actualidad el cambio climático se observa solamente como un tema ambiental y económico, pero se debe ampliar la visión para establecer políticas que eviten la confrontación entre los pueblos y en las fronteras, así como para mejorar la comprensión del impacto de este fenómeno ante el número de migrantes que provocará.

El calentamiento global, dijo Shiloh Fetzek, acentúa las dificultades ya existentes, como la pobreza y la marginación. En México –destacó– hay sequías en el norte y huracanes e inundaciones en las costas, y “estos efectos del cambio climático se suman a las problemáticas que ya existen. Por ejemplo en el norte, donde es más complicado vivir por falta de agua o comida, se llega al crimen organizado; la sociedad tiene que optar por otro modo de vida”.

Nick Mabey recordó en su análisis que durante el último año, las manifestaciones por falta de alimentos en la ciudad de México y los reclamos de Rusia sobre el territorio Ártico mostraron el cambio climático como un asunto de gran relevancia en la agenda de seguridad. Agregó que “la brutal realidad de los conflictos que provocan las sequías en África es apenas el primer síntoma de cómo cambia el clima, y las reacciones que se deriven modificarán el contexto estratégico de seguridad de las próximas décadas”.

Indicó que el conflicto sobre los recursos naturales, que puede surgir por necesidad o avaricia, “siempre ha formado parte de la sociedad humana”. Las futuras décadas –asentó– verán cómo aumentan la escasez de recursos, la degradación del medio ambiente y una creciente alteración climática, perjudicial a niveles que nunca antes se han visto en la historia de la humanidad.

miércoles, noviembre 05, 2008

Victoria de Obama alumbra esperanzas de negociación sobre cambio climático







( ElEconomista.es )

El presidente estadounidense Barack Obama tendrá, entre otras prioridades, que reanudar con sus socios las negociaciones sobre el clima para influir en un nuevo acuerdo multilateral contra el calentamiento global que debería cerrarse en diciembre de 2009 en Copenhague.

La comunidad internacional espera con impaciencia que Estados Unidos asuma su papel en el diálogo.

Sin embargo, la administración Bush, que rechazó el Protocolo de Kioto sobre reducción de emisiones de CO2 por considerarlo perjudicial para su economía, estará al frente de la delegación estadounidense en el próximo encuentro de la ONU sobre el clima, del 1 al 12 de diciembre en Poznan (Polonia). Con todo, el nuevo gobierno enviará previsiblemente un equipo.

"Para Barack Obama, la actitud de la administración Bush sobre el cambio climático ha perjudicado seriamente la reputación del país, y querrá demostrar rápidamente que todo va a cambiar", asegura Alden Meyer, director de la organización ecologista Union for concerned scientists, contactado en Washington.

"Estoy convencido de que va a implicar activamente al país en el proceso internacional, y de que participará en la negociación sobre un acuerdo para después de 2012 (fecha en que expira el vigente protocolo de Kioto sobre reducción de emisión de gases de efecto de invernadero)", añade.

"La principal pregunta es cuánto tiempo y cuánta energía personal está dispuesto a dedicar a nuestras relaciones con China, la Unión Europea y los demás actores clave", agrega.

Barack Obama ha apoyado un objetivo para Estados Unidos de reducción de emisiones del 80% en 2050 respecto a 1990, que propone alcanzar subastando la totalidad de las toneladas de C02 emitidas por la industria.

Pese a que en virtud de la Constitución el presidente negocia los tratados internacionales, "tiene todo el interés del mundo en buscar el apoyo del Congreso", matiza Jonathan Pershing, director de los programas de Energía y Clima del World Resources Institute (WRI, think tank estadounidense).

"Los demás países estarán atentos a las señales que muestren que el Congreso sigue al presidente. Después de todo, había aprobado el Protocolo de Kioto, y luego se vio incapaz de ratificarlo", recuerda Reid Detchon, director del programa Clima y Energía de la Fundación UN, un organismo independiente fundado por Ted Turner para apoyar la acción de Naciones Unidas.

"El presidente debe poder presumir en el exterior de los avances en el Congreso. Pero el regreso de Estados Unidos a la negociación internacional le permitirá también avanzar en la legislación nacional" en materia de energía y de reducción de emisiones de gas de efecto invernadero, agrega.

"Las negociaciones podrían ser largas, durar todo 2009 y quizá más allá de esa fecha", advierte Steve Sawyer, secretario general de GWEC, el lobby favorable a la energía eólica en Bruselas.

La plena implicación de Washington en las negociaciones internacionales sobre el clima podría hacerse esperar, más aún teniendo en cuenta que harán falta seis meses para la formación de la nueva administración. De ahí la idea europea de convocar, entre la cita de Poznan y la de Copenhague, una conferencia ministerial a mitad de 2009.

"En varios lugares del mundo, la gente imagina que Estados Unidos va a regresar y que va a resolverlo todo, pero será un proceso difícil", advierte Detchon.

ach/bb/avl/erl/jmr.

domingo, noviembre 02, 2008

WWF/Adena alerta que nuevos PGOU 'olvidan' los efectos del cambio climático


Los nuevos planes generales de ordenación urbana (PGOU), especialmente en los municipios del litoral Mediterráneo, 'olvidan' los efectos del cambio climático, como la disminución de agua o el aumento del nivel del mar, ha advertido el portavoz nacional de WWF/Adena, Carlos Vallecillo. (TERRA - EFE)

En declaraciones a Efe, Vallecillo, que ha visitado Alicante para presentar el informe 'Living planet report 2008', ha recordado que los PGOU rigen el desarrollo urbanístico de las ciudades durante décadas y que, a pesar de ello, tienen el denominador común de que no incorporan estudios dirigidos a tratar de amortiguar las consecuencias del calentamiento global.


'El cambio climático es una realidad que ya se produce y que cada vez se acentuará más, por lo que la situación puede llegar a ser problemática', según el portavoz ecologista, quien ha indicado que el anteproyecto del PGOU de Alicante, actualmente en fase de alegaciones, es un nuevo ejemplo de esta situación.

Entre los efectos, ha destacado la caída de los recursos hídricos, la elevación de las temperaturas y el crecimiento del nivel del mar, aspectos que pueden incidir negativamente, por ejemplo, en la industria turística.

'¿De dónde sacaremos el agua si ésta disminuye?, ¿habrá suficiente para abastecer a la población flotante veraniega?', son algunas de las preguntas que, para Vallecillo, deberían afrontar los planes generales aunque 'ninguno' lo hace.

Ha apuntado que hay informes del Panel Intergubernamental del Cambio Climático que estiman que muchas de las playas del Mediterráneo desaparecerán por el aumento del nivel del mar, que actualmente se estima en un milímetro al año aunque se prevé que el proceso se acelere.

En este sentido, ha manifestado que un ligero aumento del agua puede provocar un cambio en la dinámica de las costas y que playas que regeneran la arena de forma natural, dejen de hacerlo para siempre.

Desde WWF/Adena, apuestan por una política 'más inteligente' dirigida a estudiar desde hoy los posibles efectos adversos para desarrollar las soluciones a largo plazo ya que, con suficiente tiempo, éstas son 'más rentables y más eficaces'.

'En lugar de hablar de tantas alturas o cuántas carreteras y de hacer rotondas, que luego hay que pintar de verde para que queden mejor, habría que financiar estudios para saber qué pasará y qué hacer para disminuir el impacto del calentamiento', ha opinado.

Según Vallecillo, los PGOU tampoco estudian suficientemente el impacto sobre la biodiversidad de las actuaciones urbanísticas que se proponen acometer, que a su vez pueden agravar el proceso del cambio climático con son las que atentan contra las praderas de posidonia oceánica.

jueves, octubre 23, 2008

Eco-Refugiados: Preguntas preliminares sobre migraciones originadas en el Cambio Climático

*Artículo publicado en Inforesources




Se ha registrado un aumento de la migración inducida por causas medioambientales, sobre todo en los países en desarrollo. La expansión de las sequías y de la degradación del suelo, la creciente escasez de agua, las tormentas y las inundaciones, sumadas a la pobreza y a la inestabilidad de las instituciones, son los factores que fuerzan a cada vez más gente a migrar.

El profesor Myers, de la Universidad de Oxford, estima que para el año 2050 el número de personas desplazadas como consecuencia del cambio climático habrá llegado a 200 millones –lo que hará de una de cada 45 personas un “refugiado medioambiental.”

El término “refugiado medioambiental” es sumamente polémico. En primer lugar, el cambio ambiental raramente es el único impulsor de las migraciones, ya que también las condiciones económicas, sociales y políticas son factores importantes. En segundo lugar, el término ha recibido críticas por ser confuso desde el punto de vista jurídico, ya que quienes abandonan sus hogares debido al deterioro de las condiciones medioambientales no entran en la definición de “refugiado” propuesta en la Convención de Ginebra. Por otra parte, la protección brindada a los refugiados a través de la legislación internacional no se aplica a los refugiados medioambientales. Es así que, actualmente, el término más utilizado para esta categoría es “migrantes medioambientales.”

Hasta ahora, la migración inducida por causas medioambientales ha sido un aspecto mayormente descuidado en la política climática. En muchos casos, se la ha percibido erróneamente como un fracaso de los esfuerzos de adaptación y se han realizado evaluaciones negativas. Sin embargo, la migración ha sido siempre una estrategia para reducir la vulnerabilidad de la población.

¿Decide realmente la gente migrar?; ¿cuáles son sus destinos: la ciudad más cercana, un país limítrofe o Europa?; ¿durante cuánto tiempo permanecerá fuera de sus lugares de origen? Éstas son preguntas complejas. A menudo, los segmentos poblacionales más pobres carecen de los medios para migrar. Además, la conducta migratoria diferirá según sea la causa principal que origina la decisión de migrar: ¿migra la población debido a la continua degradación del medio ambiente (por ejemplo, escasez de agua o degradación del suelo) o son los fenómenos extremos, tales como las repentinas sequías, tormentas e inundaciones las causales que determinan la decisión de establecerse en otros sitios? Resulta insuficiente lo que se sabe acerca de cómo se toman tales decisiones como para abordar estos desafíos de manera eficaz.

Hay un acuerdo generalizado acerca de que la situación actual requiere una acción a nivel mundial, nacional y también local. Las recomendaciones para la acción presentadas, por un lado, por el Consejo Alemán de Asesoramiento en Cambio Global (WBGU) y, por otro lado, por Henri Boncour, de la Organización Internacional para la Migración (OIM), apuntan en la siguiente dirección:

  • Evitar la migración medioambiental es un objetivo de máxima prioridad. Es necesario mitigar el cambio climático y reducir la vulnerabilidad de la población mediante el desarrollo económico y social.
  • La migración como estrategia para hacer frente a los problemas medioambientales debe ir acompañada de medidas puntualmente dirigidas. La ayuda de emergencia ante fenómenos naturales debe ser eficiente y bien organizada. Los programas gubernamentales de reasentamiento de largo plazo para la evacuación de áreas de alto riesgo de inundaciones y sequías pueden contribuir a estructurar la migración y a asegurar una mejor integración de los migrantes a las áreas de destino.
  • Las políticas de migración deben integrar estrictamente los aspectos medioambientales, e inversamente, las políticas medioambientales deben considerar los aspectos migratorios.
  • Es necesaria una mayor cooperación entre países y regiones (de origen y destino), así como entre las distintas disciplinas (medio ambiente, migración, prevención, salud, planificación espacial, prevención de conflictos).

Los países en desarrollo, particularmente, resultarán muy afectados por la migración entre países y por la migración interna. Esto representa un gran desafío para los países donantes. La implementación de las medidas mencionadas depende del apoyo de éstos, el cual, al mismo tiempo, es el único medio de evitar futuros conflictos.

Fuentes:
> Migration and climate change. Migration Research Series No. 31. International Organization for Migration. 2008. 60 p.www.iom.int/jahia/webdav/site/myjahiasite/shared/shared/
www.unitarny.org/en/ccmigration.html (de interés especial: Preparing for the future: IOM’s global strategy on environmentally-induced migration, Mr. Philippe Boncour, IOM, May 2008 Powerpoint presentation).

miércoles, octubre 15, 2008

CINCO PREDICCIONES PARA EL CAMBIO CLIMATICO EN EL PLANETA









by Stacy Feldman - Oct 14th, 2008

El “Foro por el Futuro” –grupo británico sobre sustentabilidad- y el gigante tecnológico Hewlett Packard, acaban de lanzar un “lúcido” nuevo reporte sobre el clima, que asusta tanto como lo que fascina. 

Es el año 2030. La crisis climática ha alcanzado el fin de su etapa inicial. Y los autores del estudio buscan saber: ¿Está el cambio climático devastando el planeta, o fueron exitosos los esfuerzos para combatirlo? 

Ellos entregan cinco predicciones – cinco posibles “escenarios climáticos”- que  enfrentan el problema de formas distintas. Algunas lodosas y “tecno-optimistas”, otras “sombrías y seguras del colapso”. Pero en todas ellas, la negación ya no es una posibilidad. El “Futuro del Clima” del mundo, alrededor del 2030 podría verse de las siguientes formas: 

Escenario 1. Eficiencia Primero

La rápida innovación en eficiencia energética y las nuevas tecnologías han creado una economía baja en carbón, con una pequeña necesidad de cambios en estilos de vida y prácticas económicas. Carne artificialmente cultivada alimenta a cientos de millones, supercomputadoras asesoran a los gobiernos, y paredes de eco-concreto protegen la Costa Este de los Estados Unidos, generando poder mediante el aprovechamiento de las olas y de las mareas. El resultado es un mundo crecientemente individualista, consumista y acelerado que confía en sistemas incluso más complejos. Algunos lo llaman la Era Dorada de la tecnología y la libertad; otros, un inestable castillo de naipes con un creciente riesgo de caer. 

Escenario 2.) Transformación de servicios

El carbón es uno de los más caros insumos. Las empresas ahora venden servicios en vez de productos, y los buenos ciudadanos comparten con sus vecinos. Nadie es propietario de un automóvil, porque es demasiado caro, y los atletas acaban de organizar las primeras Olimpiadas virtuales, quedándose en casa y compitiendo a través del ciberespacio.

 La OTAN está lista para ir a la guerra si es necesario defender el Tratado sobre Cambio Climático de Beijing del 2020, y los recortes de agua ya han forzado el abandono de la zona central de Australia y de Oklahoma. La dramática transformación de las empresas ha sido dolorosa, con un alza del desempleo en el viejo sector del carbón. La escasez de combustible es un gran problema al que las Mega-ciudades en crecimiento apenas logran adaptarse. 

Escenario 3: Redefiniendo el Progreso

La depresión global entre el 2009 y el 2018 forzó a los gobiernos a regular fuertemente la economía y a instar a los ciudadanos a priorizar la calidad de vida por encima de la ganancia material. Los países compiten por anotar el puntaje más alto en la lista de Bienestar del Banco Mundial y la Unión Europea establece en 27.5 el máximo de horas de trabajo a la semana. La tendencia es hacia la resiliencia económica y a llevar vidas mas simples y sustentables, excepto por algunos reductos dominados por “free-riders”, donde varias grandes ciudades se han establecido como “asilos del verdadero capitalismo” y algunos gobiernos son agresivamente pro-crecimiento. 

Escenario 4. Economía Medioambiental de Guerra

Este es un mundo que despertó tarde al tema del cambio climático. Fuertes medidas han sido adoptadas para combatirlo, impulsando a los mercados hacia el último límite sobre qué pueden entregar. 








La economía medioambiental de guerra se refiere a un quiebre posterior al tratado de Kyoto, donde un pacto global solo fue firmado hacia el año 2017. Los gobiernos promovieron fuertes acciones para alzarlo por última vez, reformulando sus economías para enfocar todos sus recursos en el cambio climático. 

Las libertades civiles han sido suprimidas. En algunos países, las personas necesitan una licencia para tener hijos, y si se exceden en su consumo habitual de energía doméstica, el monitor de carbón apagará sus suministros. Los eco-refugiados de Bangladesh y de las islas del pacífico constituyen un 18% de la población de Nueva Zelanda y en la Antártica se espera alcanzar los 3.5 millones de habitantes para el 2040. 

Escenario 5: Mundo Proteccionista

El acuerdo sobre el clima del año 2012 colapsó en medio de acusaciones cruzadas de engaños y de monopolios ocultos de poder. La globalización se fracturó entre bloques proteccionistas y países que desarrollaron estrategias de avance en solitario, combatiendo en cruentas guerras por el control de los recursos. 


Los soldados que luchan por naciones y por empresas pelean por petróleo, gas y oro en el paso del noroeste que se deshiela. Facciones violentas explotan el caos amenazando lanzar devastadores ataques bioquímicos. Los Ciberterroristas que operan desde zonas seguras en estados fracasados, ya han llevado a la bancarrota a dos multinacionales. Las acciones para mitigar el cambio climático son casi abandonadas.

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Estos 5 mundos se revelan como una mezcolanza de extrañezas y extremos. Pero los autores alegan que el estudio no es ciencia ficción, sino que proviene de la investigación de las actitudes políticas y conductuales de gobiernos y personas frente al cambio climático, y que no son porque-sí. 

Explorar el futuro de esta forma puede ayudar a prepararnos para efrentar una amplia gama de posibilidades. Incluso, podría servir para desarrollar ideas que nos ayuden a construirlo. Podría. Juzgue usted. 

Es necesario darle una repasada a los escenarios. Y si el cinismo estremece, aquí van unos pequeños consejos de los autores:   

"Para hacer el esfuerzo de ampliar la mente y avanzar 22 años hasta el 2030, es útil considerar la escala de cambios que el mundo ha visto en los últimos 22 años desde 1986. La guerra fría y la Unión Soviética desaparecieron; Alemania se unificó; redes de terrorismo internacional han emergido; un tercio de la población en África tienen un celular en la actualidad; Internet transformó definitivamente los medios y las comunicaciones; creemos que el problema de la capa de ozono fue resuelto; y por supuesto, el cambio climático emergió como un asunto de importancia global" 

Podemos esperar que el año 2030 sea, al menos, diferente al 2008, tal como lo es en comparación a 1986.

martes, septiembre 09, 2008

OXFAM: Derechos humanos deben ser clave en acuerdo climático

Por Jeremy Lovell - LONDRES (Reuters)

El respeto y la responsabilidad legal por los derechos humanos deben estar en el centro de cualquier nuevo acuerdo para enfrentar el cambio climático, dijo el martes el grupo de ayuda Oxfam, resaltando que las naciones ricas tienen que asumir la mayor parte de los costos.

Oxfam afirmó en el reporte "Climate Wrongs and Human Rights" que las naciones más ricas del mundo han causado la mayor parte del problema debido al uso de combustibles fósiles para la energía y transporte, mientras que los pueblos más pobres del mundo son quienes más sufren.
"El cambio climático fue visto primero como un problema científico, luego como uno económico. Ahora se ha convertido en un tema de justicia internacional," afirmó la autora del reporte Kate Raworth.

"Los principios de los derechos humanos dan una alternativa a la mirada de que todo, desde el carbón hasta la desnutrición, puede tener precio, comparado o comercializado," señaló. "Estos principios deben ser puestos en el corazón de un acuerdo global que detenga al cambio climático mundial," agregó.

Lejos del objetivo de reducir a la mitad las emisiones globales de carbono para el 2050, un nuevo acuerdo climático que reemplace al Protocolo de Kyoto, el cual expira en el 2012, debe fijar un objetivo del 80 por ciento, indicó Oxfam.

La organización sostuvo que los países ricos deben encabezar el proceso y dar un paso al frente en la disminución de las emisiones de dióxido de carbono y en ayudar a las naciones mas pobres a adaptarse al cambio climático, que ya es inevitable.

Aunque dijo que algunos países se muestran renuentes en las negociaciones para un nuevo pacto que se supone será acordado a fines del próximo año en Copenhagen, dando tres años a los países para que lo ratifiquen a fin de permitir un paréntesis tras el fin de Kyoto.

"Ellos están usando argumentos económicos espurios para hacer lo menos posible cuando de hecho moralmente, la ciencia y los derechos humanos exigen mucho más de ellos," dijo Raworth.
Los científicos predicen que la temperatura global promedio aumentara entre 1,8 y 4 grados centígrados durante este siglo debido a las emisiones de dióxido carbono, causando inundaciones, hambruna, tormentas más violentas y poniendo a millones de vidas en riesgo.

Hay un amplio acuerdo sobre los esfuerzos que deben realizarse para limitar el aumento de la temperatura a sólo 2 grados. Aunque ahora los científicos creen que un incremento de 4 grados es mucho más probable, trayendo consigo cambios catastróficos y la extinción de especies.

El miércoles, Gran Bretaña y Bangladesh, uno de los países más pobres que está enfrentando los principales problemas del cambio climático, firmarán un acuerdo para permitir transferencias directas de dinero destinadas a ayudar con los costos de adaptación al calentamiento global.
(Editado en español por Marion Giraldo)

jueves, septiembre 04, 2008

El mar subiría 2 metros, y no 6 como vaticinan algunos

Aunque algunos vaticinan un aumento de seis metros, científicos de la Universidad de Colorado aseguran que con sólo dos pueden ocurrir efectos catastróficos en zonas costeras. Sostienen, además, que algunas investigaciones no tendrían bases científicas sólidas. Agencia EFE


A fines del siglo actual el nivel del mar habrá subido un máximo de dos metros y no seis como se había pronosticado hasta ahora, aseguraron científicos de la Universidad de Colorado.

Los investigadores advirtieron que aunque no sean seis, los dos metros de subida en el nivel del mar serán catastróficos para muchos países costeros, que verán perder partes importantes de sus territorios.

Tad Pfeffer y un grupo de científicos del Instituto de Investigaciones Árticas y Alpinas de la Universidad de Colorado realizaron mediciones del aumento de los niveles como resultado del deshielo en la Antártida, Groenlandia y otras plataformas de hielo, en base a distintos supuestos: conservadores, medios y extremos.

El grupo, al cual se unieron investigadores de otras universidades estadounidenses, determinó que el aumento de esos niveles será de uno a dos metros a finales de siglo.

"Más de dos metros son físicamente imposibles", señalaron los científicos, quienes advirtieron que esa altura sólo podría superarse en caso de que se acelerase extremadamente el tiempo que tarda el hielo en llegar al mar.

"El enfoque del estudio es muy simple: las consideraciones físicas muestran que algunas de las predicciones sobre grandes aumentos (de los niveles) marinos son improbables. Esto es simplemente porque no existe forma de que el hielo pueda llegar al océano tan rápidamente", manifestó Pfeffer respecto al estudio publicado por la revista Science.

En el caso de Groenlandia, por ejemplo, para que el nivel aumente dos metros para 2100, todos los glaciares tendrían que acelerar 70 veces su actual desplazamiento hacia el mar.

"Y tendrían que empezar ese movimiento rápido ahora, no en 10 años. Es un argumento simple, no de física extraña", manifestó.

En la Antártida, la mayor parte del hielo que ingresa en el mar proviene de la Península Antártica y de los glaciares de Pine Island y Thwaites, señaló Pfeffer.

La mayor parte del hielo marino en la Antártida Occidental es resguardado por las plataformas de Ross y FilcherRonne.

Es poco probable que los procesos oceanográficos o climáticos lo eliminen en el siglo actual, añadió.

EVIDENCIA CIENTIFICA
"En mi opinión, algunas investigaciones que hablan de aumentos de siete ó diez metros del nivel del mar a fines de este siglo actual no están respaldados por evidencias glaciológicas sólidas", manifestó.

No obstante, el científico manifestó que las autoridades deben contar con pronósticos precisos para que las comunidades, las ciudades y los países diseñen planes efectivos de protección.
"Si pensamos que serán dos metros y se registran 60 centímetros (de aumento del nivel del mar), o al revés, podríamos estar gastando miles de millones de dólares en resolver problemas equivocados", añadió.

martes, septiembre 02, 2008

TEORIAS DE FRAUDE: fundamentación política Republicana contra el Cambio Climático

En este artículo publicado en el Daily Telegraph el 31 de agosto/2008, el autor sostiene que el panel IPCC ocultó información sobre un calentamiento global previo al "supuesto actualmente", que se habría producido hace sólo 1.000 años y que habría sería conocido como el Calentamiento Medieval. Booker indica, además, que el Panel ocultaría el registro sobre un sostenido y abrupto descenso de las temperaturas observado por satélites de la Nasa.
Ambas ideas sintetizarían los enunciados del Partido Republicano de EEUU que buscan poner en duda la real existencia de una crisis climática mundial, sugiriendo que el Cambio Climático es un invento del Partido Demócrata para alternar el foco del miedo republicano al terrorismo por la inseguridad demócrata depositada en el calentamiento global.
The catastrophe behind climate change *by Christopher Booker *
Christopher Booker takes a long hard look at the Intergovernmental Panel on Climate Change. * *Sunday Telegraph 31August 2008 * * *

As the estimated cost of measures proposed by politicians to “combat global warming” soars ever higher - such as the International Energy Council’s $45 trillion - “fighting climate change” has become the single most expensive item on the world’s political agenda.

As Senators Obama and McCain vie with the leaders of the European Union to promise 50, 60, even 80 per cent cuts in “carbon emissions”, it is clear that to realise even half their imaginary targets would necessitate a dramatic change in how we all live, and a drastic reduction in living standards.

All this makes it rather important to know just why our politicians have come to believe that global warming is the most serious challenge confronting mankind, and just how reliable is the evidence for the theory on which their policies are based.

By far the most influential player in putting climate change at the top of the global agenda has been the UN’s Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), set up in 1988, not least on the initiative of the Thatcher government. (This was why the first chairman of its scientific working group was Sir John Houghton, then the head of the UK’s Meteorological Office.)

Through a succession of reports and international conferences, it was the IPCC which led to the 1997 Kyoto Protocol, soon to have an even more ambitious successor, to be agreed in Copenhagen next year.

The common view of the IPCC is that it consists of 2,500 of the world’s leading scientists who, after carefully weighing all the evidence, have arrived at a “consensus” that world temperatures are rising disastrously, and that the only plausible cause has been rising levels of CO2 and other man-made greenhouse gases.

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In fact, as has become ever more apparent over the past 20 years -not least thanks to the evidence of a succession of scientists who have participated in the IPCC itself - the reality of this curious body could scarcely be more different.

It is not so much a scientific as a political organisation. Its brief has never been to look dispassionately at all the evidence for man-made global warming: it has always taken this as an accepted fact.

Indeed only a comparatively small part of its reports are concerned with the science of climate change at all. The greater part must start by accepting the official line, and are concerned only with assessing the impact of warming and what should be done about it.

In reality the IPCC’s agenda has always been tightly controlled by the small group of officials at its head.

As one recent study has shown, of the 53 contributors to the key Chapter 9 of the latest report dealing with the basic science (most of them British and American, and 10 of them associated with the Hadley Centre, part of the UK Met Office), 37 belong to a closely related network of academics who are all active promoters of the official warming thesis. It is on the projections of their computer models that all the IPCC’s predictions of future warming are based.

The final step in the process is that, before each report is published, a “Summary for Policymakers” is drafted by those at the top of the IPCC, to which governments can make input. It is this which makes headlines in the media, and which all too frequently eliminates the more carefully qualified findings of contributors to the report itself.

The idea that the IPCC represents any kind of genuine scientific “consensus” is a complete fiction. Again and again there have been examples of how evidence has been manipulated to promote the official line, the most glaring instance being the notorious “hockey stick”.

Initially the advocates of global warming had one huge problem. Evidence from all over the world indicated that the earth was hotter 1,000 years ago than it is today. This was so generally accepted that the first two IPCC reports included a graph, based on work by Sir John Houghton himself, showing that temperatures were higher in what is known as the Mediaeval Warming period than they were in the 1990s.

The trouble was that this blew a mighty hole in the thesis that warming was caused only by recent man-made CO2.

Then in 1999 an obscure young US physicist, Michael Mann, came up with a new graph like nothing seen before. Instead of the familiar rises and falls in temperature over the past 1,000 years, the line ran virtually flat, only curving up dramatically at the end in a hockey-stick shape to show recent decades as easily the hottest on record.

This was just what the IPCC wanted, The Mediaeval Warming had simply been wiped from the record. When its next report came along in 2001, Mann’s graph was given top billing, appearing right at the top of page one of the Summary for Policymakers and five more times in the report proper.

But then two Canadian computer analysts, Steve McIntyre and Ross McKitrick, got to work on how Mann had arrived at his graph.

When, with great difficulty, they eventually persuaded Mann to hand over his data, it turned out he had built into his programme an algorithm which would produce a hockey stick shape whatever data were fed into it. Even numbers from the phonebook would come out looking like a hockey stick.

By the time of its latest report, last year, the IPCC had an even greater problem. Far from continuing to rise in line with rising CO2, as its computer models predicted they should, global temperatures since the abnormally hot year of 1998 had flattened out at a lower level and were even falling - a trend confirmed by Nasa’s satellite readings over the past 18 months.

So pronounced has this been that even scientists supporting the warmist thesis now concede that, due to changes in ocean currents, we can expect a decade or more of “cooling”, before the “underlying warming trend” reappears.

The point is that none of this was predicted by the computer models on which the IPCC relies. Among the ever-growing mountain of informed criticism of the IPCC’s methods, a detailed study by an Australian analyst John McLean (to find it, Google “Prejudiced authors, prejudiced findings”) shows just how incestuously linked are most of the core group of academics whose models underpin everything the IPCC wishes us to believe about global warming.

The significance of the past year is not just that the vaunted “consensus” on the forces driving our climate has been blown apart as never before, but that a new “counter-consensus” has been emerging among thousands of scientists across the world, given expression in last March’s Manhattan Declaration by the so-called Non-Governmental Panel on Climate Change.

This wholly repudiates the IPCC process, showing how its computer models are hopelessly biased, based on unreliable data and programmed to ignore many of the genuine drivers of climate change, from variations in solar activity to those cyclical shifts in ocean currents.

As it was put by Roger Cohen, a senior US physicist formerly involved with the IPCC process, who long accepted its orthodoxy: “I was appalled at how flimsy the case is. I was also appalled at the behaviour of many of those who helped produce the IPCC reports and by many of those who promote it.

“In particular I am referring to the arrogance, the activities aimed at shutting down debate; the outright fabrications; the mindless defense of bogus science; and the politicisation of the IPCC process and the science process itself.”

Yet it is at just this moment, when the IPCC’s house of cards is crumbling, that the politicians of the Western world are using it to propose steps that can only damage our way of life beyond recognition. It really is time for that “counter-consensus” to be taken seriously.

This article shows clearly that the mindless pronouncements of climate change politicians are based on scientific fraud. As a US citizen as well as the British Civil List Scientist I strongly advocate voting Republican in the next Presidential election. I have been consistently opposing the global warming fraud and the wind turbine fraud for about a decade, and I am on record as doing so. In fact I have posted hundreds of messages on this site opposing both ideas.