Manuel Curilen Millamán, en representación de las comunidades afectadas, se encuentra realizando en la misma ONU relevantes gestiones y entrega de testimonios, reafirmando la denuncia por "Discriminación y Racismo", lo que ha generado mucha expectativa ya que no existe precedente sobre esta temática.Por Ecoportal.net - http://www.mapuche.nl/
Entre el 28 de Julio y el 13 de Agosto de 2008, se realiza el 73° periodo sesiones del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas (CEDR-ONU) en Ginebra, Suiza, oportunidad en que se han entregado nuevos antecedentes a la denuncia contra el Estado chileno por discriminación Racial presentada por Comunidades Mapuches afectadas por recintos de basurales y plantas de tratamiento de aguas servidas.
Al respecto, Manuel Curilen Millamán, en representación de las comunidades afectadas, se encuentra realizando en la misma ONU relevantes gestiones y entrega de testimonios, reafirmando la denuncia por "Discriminación y Racismo", lo que ha generado mucha expectativa ya que no existe precedente sobre esta temática.
En la Región de la Araucanía, el 20% del total de la superficie de la tierra está en manos de personas Mapuche agrupadas en reducciones. A pesar de esta minoría territorial, el 70% de la basura se vierte en estos territorios y la totalidad de las plantas químicas de tratamiento de aguas servidas, a quienes se les atribuye nefastas consecuencias, también se encuentran aquí, hecho que reflejaría la situación de discriminación que vive esta Región y que se ha venido proyectando en el devenir histórico según señalan las Comunidades denunciantes ante el Comité por la Eliminación de la Discriminación Racial (CEDR), en las Naciones Unidas.
En enero del año 2007, representantes de Comunidades directamente afectadas, junto a representaciones de organizaciones Mapuche, de Derechos Humanos y Ambientales, presentaron ante la Secretaría del CEDR una denuncia por racismo Socio Ambiental, para solicitar que dicha instancia intervenga en virtud de sus Medidas de Alerta Temprana o Procedimiento de Urgencia, hecho que significó que dicha instancia realizara sendos Comunicados al Estado chileno.
En efecto, El 30 de Noviembre del año 2007 el Estado de Chile debió haber dado respuesta a una serie de consultas que el Comité realizó, sin que éstas hayan sido contestadas en ese plazo, hecho que ha ocurrido recientemente.
Como estipula la denuncia, estos recintos se encuentran en medio de tierras indígenas y a metros de viviendas, escuelas públicas, esteros, ríos y lugares sagrados, afectando a unas 50 comunidades y centenares de familias Mapuches. Ante esto las comunidades por años han recurrido a diversas autoridades nacionales e instancias judiciales y administrativas, sin alcanzar soluciones al respecto.
Manuel Curilem Millamán, dirigente de la Comunidad Ancúe afectada por un basural comunal (Gorbea) y representante de la Coordinación de Comunidades en conflictos socioambientales en la IX Región, viajó hasta Ginebra para presenciar la intervención del Estado chileno, como asimismo, intervenir ante el CEDR y otras instancias de Naciones Unidas tendiente a reforzar la denuncia y entregar nuevos antecedentes. Para el dirigente Mapuche, la instalación de estos basurales y plantas de tratamiento en territorio mapuche escapan a todas las normas ambientales y sanitarias de estándar internacional e incluso locales, como asimismo a todo marco normativo internacional relativo a la eliminación de la discriminación racial y a las diferentes disposiciones internacionales sobre los derechos humanos de los Pueblos Indígenas.
"Este tipo de racismo social y ambiental, es una violación de derechos humanos y es una forma de discriminación que viene agrediendo al Medio ambiente, la salud, biodiversidad, la economía local, la calidad de vida y seguridad en nuestras comunidades. Esta discriminación racial es ocasionada por las políticas públicas y privadas, y que se manifiesta en la intención de que los costos e impactos sean asumidos por nosotros los Mapuches, junto a la exclusión manifiesta en la toma de decisiones que afectan nuestras vidas", señala el vocero de las Comunidades. Parte de las expectativas que existen es que se reconozca, valore y legitime a todas las Comunidades que se encuentran afectadas por los recintos de Basurales y plantas de tratamiento de aguas servidas en la Región de la Araucanía (IX Región) como victimas de violación de derechos humanos y sobre esto, se establezcan mecanismos de reparación y mitigación de los Derechos que les han sido vulnerados, principalmente a causa de la contaminación.
Manuel Curilen ha tenido oportunidad de reunirse con varios expertos en Derechos Humanos, como también intervendrá ante Integrantes y funcionarios del CEDR a quien le presentó un nuevo informe. Asimismo, el dirigente ha viajado a Francia y pronto a Italia donde realizará exposiciones relativas al tema, y tomará contacto con representaciones de Derechos Humanos, sociales y Ambientales.
[Por Matt McGrath BBC, Ciencia] BBC Mundo Internacional
Mientras la atención global se ha centrado recientemente en la energía y los alimentos, una cumbre mundial esta semana en Estocolmo, Suecia, abordará el clave tema del agua.
La reunión de la Semana Mundial del Agua comienza este domingo. Allí se formularán nuevos llamados para resolver los crecientes desafíos vinculados a las condiciones de salubridad del líquido, el cambio climático y el suministro de agua potable.
En particular, las condiciones de salubridad del agua es uno de los temas más importantes a nivel global.
Los organizadores sostienen que la carencia de la adecuada salubridad del líquido es un escándalo que deja un saldo de 1,4 millones de niños muertos cada año.
La inversión en esta área, señalan los científicos, es la intervención más rentable en el área de la salud que el mundo puede hacer.
Escasez de agua Mientras las preocupaciones globales sobre la energía y los alimentos son reales, expertos indican que el tema del agua es fundamental para el mundo.
De acuerdo con los científicos, se necesita urgentemente una acción sostenida a largo plazo. Los 2.500 expertos considerarán si el mundo tendrá suficientes fuentes de agua para hacer frente al aumento de la población.
Para el año 2025 un total de 1.800 millones de personas vivirán en regiones que presentarán absoluta escasez de agua.
Sin embargo, lograr un acuerdo político sobre cómo compartir o proteger este líquido parece estar muy lejos. Cualquier discusión sobre el tema del agua también deberá incluir el tópico del cambio climático. Sólo recientemente, científicos han podido determinar el impacto de las altas temperaturas sobre el ciclo del agua.
CIUDAD DEL CABO, 25 jul (IPS) - El cambio climático tiene un profundo impacto sobre la seguridad alimentaria en África, dado que las temperaturas cada vez más elevadas y las transformaciones en los patrones de las lluvias reducen el acceso a los alimentos en todo el continente.
Esto quedó expuesto en una conferencia sobre recalentamiento planetario y cambio climático que comenzó el día 21 y concluyó el jueves en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.
El debate fue organizado por la sudafricana Fundación Fynbos --que aspira a concretar inversiones en los medios de comunicación, así como en los sectores de la publicación, las artes y la cultura-- y también por la Fundación Nieman para el Periodismo, de la estadounidense Universidad de Harvard.
La relación entre cambio climático y seguridad alimentaria es compleja. Muchos factores influyen en la segunda, lo que significa que a menudo "ni siquiera se establece el vínculo entre los cultivos fallidos y los cambiantes patrones climáticos", dijo en la conferencia Gina Ziervogel, investigadora del Grupo de Análisis de Sistemas Climáticos en la Universidad de Ciudad del Cabo.
En la última década, Ziervogel realizó estudios sobre población y ambiente en África austral.
El cambio climático afecta a los sistemas alimentarios africanos en el sentido más amplio de la palabra. "Afecta la disponibilidad, acceso y utilización de los alimentos", explicó.
"Los cambiantes patrones climáticos o los acontecimientos climáticos extremos, como las inundaciones o las sequías, pueden tener consecuencias negativas para la producción agrícola. Como resultado, la gente tiene menos acceso a la comida, lo que la obliga a comprar productos alimentarios. Esto afecta su situación financiera", continuó.
"También influye en su salud, dado que la gente a menudo compra alimentos más baratos, que frecuentemente son menos nutritivos. Especialmente para quienes necesitan una dieta nutritiva --los enfermos crónicos, por ejemplo--, esto plantea un problema", señaló Ziervogel.
Las temperaturas cada vez más altas y el cambio en las precipitaciones, así como la frecuencia de episodios climáticos extremos, también amenazan los sistemas alimentarios africanos, agregó.
Y es que las modificaciones en el régimen de lluvias "no se trata meramente de que aumenten o disminuyan. Las temporadas lluviosas que comienzan antes o después de lo normal, o las lluvias repentinas que azotan a una región cuando se supone que tiene que estar seco, tienen un impacto mayor en el fracaso de los cultivos que una temporada lluviosa más húmeda que comienza a tiempo", sostuvo. ---> seguir leyendo en ips noticias
El siguiente documento de Oilwatch y publicado por rebelion.org da cuenta de los cálculos económicos que están detrás del Cambio Climático. Documento de posición sobre adaptación al cambio climático Oilwatch Ecoportal.net
Hace poco las Naciones Unidas reconoció al cambio climático como un asunto de trascendencia con respecto a los derechos humanos. Esto muestra una vez más la importancia que este tema ha alcanzado en las esferas internacionales. Sin embargo, del discurso a los hechos hay un gran trecho, puesto que una cosa son las declaraciones oficiales y otras son las soluciones que se presentan frente a los desastres climáticos.
Esto se evidenció en diciembre del 2007 en Bali, durante la Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático (UNFCCC) y del Protocolo de Kioto (PK), pues está claro que los países que más contaminan no están interesados en cumplir con los compromisos establecidos en las negociaciones internacionales sobre clima y ahora aspiran a diseñar nuevos acuerdos para el escenario post 2012, año en el que termina el primer periodo del protocolo (post-Kioto). Todo está forjado a través de mecanismos para la mitigación y ahora para la adaptación al cambio climático con los que evitan reducir las emisiones reales, y permitirán nuevos negocios climáticos. Los países que tienen obligaciones de reducir las emisiones de los gases con efecto invernadero han hecho muy poco, y lo están haciendo mal, mientras que aparecen como acciones positivas.
El Protocolo de Kioto ha fallado, ignora deliberadamente a los hidrocarburos como parte de los orígenes del problema y propone falsas y perversas soluciones. El mercado de carbono y una serie de otras supuestas soluciones como los organismos genéticamente modificados, los sumideros de carbono, la fertilización de los océanos, el almacenamiento de carbono, los agrocombustibles, entre otros, han sido formulados para dejar de lado a la industria petrolera, el sector número uno culpables del calentamiento global. Estos mecanismo aspiran a transferir las responsabilidades y los impactos al Sur, creando nuevas amenazas para los pueblos, como la conversión de territorios indígenas en plantaciones, el pillaje de tierras y desplazamientos forzados de poblaciones locales; estos mecanismos permiten la entrega de bosques a las empresas, la privatización de áreas protegidas y zonas frágiles y de bosques naturales y la ocupación de tierras campesinas y agrícolas y la privación de sus derechos, sustento y formas de vida tradicionales a las comunidades locales. Todo esto significa un subsidio para la industria y los contaminadores y un estímulo para los países energívoros a mantener sus modelos de producción y consumo.
Las catástrofes ambientales son una realidad, y la adaptación a los cambios climáticos -uno de los 4 bloques temáticos de las negociaciones (los otros son mitigación, transferencia de tecnología y financiación e inversiones)- es algo que todos los países deben hacerlo. En le caso de los países más vulnerables, como son los países del Sur, es una necesidad.
Para eso, Bali decidió consolidar el Fondo para la Adaptación (Adaptation Fund), cuya secretaría estará en el Global Environmental Facility (GEF), y al Baco Mundial como tenedor del fideicomiso. El Fondo de Adaptación está compuesto por un grupo de 16 países miembros rotativos.
Para la mayoría de los países del Sur, el tema de la adaptación es crucial pues de ella depende la supervivencia de miles de pueblos y comunidades. Frente a esto, su mayor exigencia es contar con fondos e instituciones especializadas para aplicar los planes y proyectos que les permitan enfrentar los desastres climáticos, como necesidades de infraestructura, tecnológicas o de seguridad ciudadana. De hecho los planes de adaptación deberán ser incluidos en los planes de desarrollo de los países más vulnerables ya afectados.
A nivel internacional el Programa de Nairobi sobre Adaptación (Nairobi Work Programme on Adaptation), es uno de las iniciativas de las Naciones Unidas para preparar los materiales técnicos sobre de este tema, siendo ahora un requerimiento el desarrollo de programas regionales, nacionales y locales.
El cambio climático es un fenómeno cíclico que responde a causas naturales y en menor grado a la mano del hombre. Janvan Dam, paleontólogo de la Universidad de Utrecht (Holanda) explicó que “la órbita de la tierra no es perfectamente regular, ésta oscila a medida que gira, de modo que su inclinación cambia siguiendo un ciclo de 41 mil años y los polos se acercan más al sol en unas épocas que en otras".
También advirtió que "estas oscilaciones de la órbita de la tierra provocan cambios climáticos que afectan a todo el ecosistema”.
La investigadora del Conicet y ex integrante del Ipcc Rosa Compagnucci, afirma que para ella “la principal razón de la variabilidad climática de la tierra tendría más que ver con la astronomía: específicamente, con la caprichosa actividad solar, que ha demostrado no ser homogénea a través de décadas y siglos”.
Eduardo Tonni, investigador principal de la Comisión de investigaciones científicas de la provincia de Buenos Aires (CIC) y jefe de paleontología de la Universidad de La Plata, indicó “no se puede negar un calentamiento; la discusión es si fue generado por el ser humano o si es natural. Hay efectos de la acción del hombre, pero es mucho más probable que sea un producto natural”.
El ex director de la Estación biológica de Doñana, perteneciente al Consejo superior de investigaciones científica, y presidente de la Fundación Migres, Miguel Ferrer contesta a este interrogante: ¿El cambio climático es un problema del futuro o una realidad del presente?
“En el ámbito científico nadie discute que es una realidad del presente, porque en mi caso en concreto las evidencias científicas son aplastantes. En los últimos ciento cincuenta años los cambios han sido de una enorme rapidez y significativamente distintos a lo que había ocurrido con anterioridad”.
El investigador Lonnie Thompson, dijo en la reunión anual de la Asociación americana para el avance de la ciencia que se realizó el año pasado "No importa lo que hagamos, en este momento están desapareciendo, y vamos a perder los glaciares tropicales, los glaciares de los Andes y del Kilimanjaro en África".
Marco Zapata, ingeniero geólogo y coordinador de la Unidad de glaciología y Recursos hídricos del Instituto nacional de recursos naturales del Perú dijo “Los glaciares son indicadores muy sensibles del cambio climático. Los que tenemos en Perú están experimentando un proceso de deglaciación o retroceso muy acelerado”.
María Teresa Becerra, asesora del área ambiental de la secretaría General de la Comunidad andina de naciones (CAN) “El calentamiento no afecta solo al que emite, sino a todos los países del planeta, pero le afecta más a los países latinoamericanos porque son los más vulnerables. Somos países eminentemente agrícolas y el cambio climático afecta, pues se cambian los climas”.
Durante la 11ª Conferencia de las partes de la Convención marco de Naciones unidas sobre cambio climático (COP 11) realizada en Montreal, Canadá en el año 2005, el gobierno argentino informó que, “El patrimonio natural-turístico se ve afectado con la disminución de la superficie los glaciares patagónicos, una de las múltiples razones por la que técnicos y científicos trabajan en la elaboración de los posibles escenarios geográficos y climáticos con el objeto de anticipar y morigerar las eventuales consecuencias del cambio climático”.
Impacto en las áreas naturales protegidas
Los ecosistemas tienen una capacidad inherente de resistir los cambios en el clima y en el paisaje, a esta capacidad se le llamada resiliencia ecológica. Cuando esta capacidad es excedida, el ecosistema puede cambiar en formas que pueden ser socialmente y ecológicamente inaceptables.
En el quinto Congreso mundial de parques, realizado en Durban, Sud África en el 2003, especialistas de todo el mundo advirtieron que el cambio climático está dañando los espacios naturales protegidos y otros hábitats valiosos en todo el mundo.
Estos rápidos cambios están dando como resultado la pérdida de especies raras o amenazadas. Parques nacionales de todo el mundo, desde los de tundra ártica canadiense hasta los de América del Sur y África, han identificado al cambio climático como el responsable de la translación de especies y hábitats fuera de las fronteras de los parques.
Las instituciones responsables de administrar las áreas naturales podrían enfrentarse en el futuro a la ingente labor de tener que cambiar sus espacios protegidos para seguir el ritmo de hábitats y ecosistemas en movimiento.
El director general de WWF Internacional, Claude Martin, dijo: “El cambio climático se ha revelado como una de las principales amenazas para los espacios protegidos y se deben tomar medidas para la urgente reducción de las emisiones de CO2 si quieren evitarse daños irreversibles en los espacios protegidos del mundo”.
Entonces, ¿qué se puede hacer? Las estrategias de mitigación pueden reducir la vulnerabilidad de los ecosistemas y las estrategias de adaptación pueden aumentar la resiliencia ecológica a los cambios climáticos y del paisaje. Las estrategias de mitigación son acciones que prevén, reducen o deceleran a los cambios del clima o del paisaje. Las estrategias de adaptación son acciones que contrarrestan las consecuencias adversas de los cambios del clima o del paisaje.
Jean Ortiz, jefe del parque nacional Huascarán en Perú, reveló “que el calentamiento global está afectado seriamente el lugar, ya que están desapareciendo plantas y los animales huyen a zonas más altas”.
El biólogo Miguel Ferrer opina que “hasta ahora la política de conservación, que estaba basada en la red de parques, nacionales o naturales, o en la Red Natura2000, ha sido una estrategia muy aceptada y ha tenido unos resultados muy positivos, pero claramente es insuficiente en un mundo donde los seres vivos que pretendemos proteger se mueven a una velocidad mayor de lo que pensamos. Por lo tanto, salen de las reservas que hemos creado, y tenemos que poner en marcha otros tipos de mecanismos que nos permita ser mucho más ágiles por los territorios por el que los seres vivos se van a mover. Figuras en las que no sea necesaria que la titularidad sea pública, pero que sí se pueda incorporar a los propietarios privados en la necesidad y obligación de conservar la biodiversidad”.
No nos olvidemos que la diversidad biológica constituye una fuente importante de sustento directo, ya que el 40 por ciento de la economía mundial y el 80 por ciento de las necesidades de los más pobres emanan de los recursos biológicos.
Otro ejemplo es el amenazado Parque nacional Yasuní en la amazonía ecuatoriana y sus alrededores, donde 30 millones de especies conviven en las 982.000 hectáreas.
Esteban Suárez, director de Wildlife Conservaty Society, capítulo Ecuador, dice que “Es uno de los sitios más biodiversos del planeta, en esa excepcional biodiversidad se sustenta la razón para la conservación”.
La estrategia del manejo adaptativo
El mensaje esta escrito en la pared: los administradores de los recursos deben implementar estrategias efectivas de mitigación y de adaptación mucho antes de que ocurran los impactos esperados por el cambio climático y del paisaje.
Esta tarea es un reto por dos razones: primero, la mayoría de los administradores de recursos no poseen el personal o el presupuesto para manejar sus áreas con el fin de evitar los efectos negativos potenciales de los cambios climáticos y del paisaje.
Segundo, existe una incertidumbre considerable con respecto a la naturaleza y la extensión de los cambios futuros en el clima y en el paisaje, así como la forma en que los sistemas humanos y naturales van a responder a esos cambios, con o sin estrategias de mitigación o de adaptación.
La capacidad de los administradores de crear y llevar a cabo políticas y decisiones de manejo mejor informadas relacionadas al cambio climático y del paisaje puede ser mejorada por medio de un aumento en el acceso a la información y el entendimiento de las causas y las consecuencias del cambio climático y del paisaje por parte de los administradores; y segundo, proveyendo a los administradores de las herramientas que les permitirán identificar y comparar las estrategias de mitigación y adaptación.
La masa de nieve de las montañas está desapareciendo
El informe del programa de las Naciones unidas para el desarrollo – Pnud- "La lucha contra el cambio climático: solidaridad frente a un mundo dividido" indica que hay 2.500 kilómetros cuadrados de glaciares tropicales en los Andes y lo más preocupante es que desde comienzos de 1970 se calcula que se han reducido entre un 20 por ciento y 30 por ciento.
Hay 160.000 glaciares registrados en el mundo, por eso las montañas constituyen un excelente laboratorio para comprobar los efectos del cambio climático. Ocupan la quinta parte de la superficie terrestre y la mitad de la población actual depende de ellas para la vida.
Los trastornos del termómetro no son inocuos. La doctora Matilde Rusticucci, investigadora del departamento de Ciencias de la atmósfera y los océanos de la facultad de Ciencias exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), coincide con el doctor Mario Núñez, referente a que “ las diferencias entre las temperaturas máximas y mínimas se achicaron, y esto hace que los inviernos sean más agradables”.
El Instituto argentino de nieves, glaciares y Ciencias ambientales de Mendoza reveló que “en los últimos 20 años los glaciares a lo largo de la Patagonia han disminuido en su extensión entre un 10 por ciento y un 20 por ciento”.
Más de 40 glaciares patagónicos están en retroceso. Uno de ellos es el glaciar Frías, del Cerro Tronador, en el Parque nacional Nahuel Huapi. Desde 1660 hasta 1850, aproximadamente, retrocedió a una velocidad de 2,5 metros por año. Pero desde que comenzó el calentamiento, la velocidad de retroceso aumentó notablemente: retrocedió 7 metros anuales entre 1850 y 1900, 10 metros por año entre 1910 y 1940, y 36, entre 1976 y 1986, y lamentablemente continúa el proceso.
El Instituto de investigación para el desarrollo (IRD por sus siglas en francés) que estudia los efectos del calentamiento global sobre los glaciares tropicales, ha formulado un vaticinio científico devastador “En los próximos 20 años, la mayoría de los nevados peruanos solo serán postales del recuerdo”.
Los científicos Hernán Sala y Eugenio Yermolín, del Instituto antártico argentino (IAA) dicen “A fines de la década del 80, los campos de hielo del sur -Argentina y Chile- habían reducido su superficie en aproximadamente unos 500 kilómetros cuadrados”.
Perú cuenta con aproximadamente el 70 por ciento de las cordilleras glaciares en Sudamérica, frente al 20 por ciento de Bolivia, 4 por ciento de Ecuador, 4 por ciento de Colombia y menos de 1 por ciento de Venezuela.
En los últimos 30 años, la superficie de los glaciares del Perú cerca de 1.750 kilómetros cuadrados ha retrocedido en un 21.8 por ciento, debido al deshielo de los nevados a causa del calentamiento global y la contaminación ambiental.
Este porcentaje, según los expertos, equivale a unos 446 kilómetros cuadrados de nieve.
Entre 1948 y 1976 las nieves de la Cordillera Blanca retrocedieron en promedio 9 metros pero desde 1977 a la fecha el retroceso fue de 19 a20 m, dijo Marco Zapata, jefe de la Unidad de glaciología del Instituto nacional de recursos naturales (Inrena) Perú.
En 1989 se hizo un inventario nacional de glaciares que determinó que en las 18 cordilleras de Perú había 3044 glaciares, que cubrían un área de 2041 km2. Diez años más tarde los estudios realizados por el Consejo nacional del ambiente comprobaron que la masa de glaciares había reducido su superficie en un 23 por ciento.
La ministra de Medioambiente de Chile, Ana Lya Uriarte, destacó que “Una de las principales consecuencias del cambio climático es la reducción de las masas de hielo en prácticamente todo el planeta, destacando los cambios en Groenlandia, el Ártico canadiense, los Andes de Sudamérica y la Antártica. Nuestro país no es ajeno a este problema, puesto que sus glaciares están retrocediendo aceleradamente, con consecuencias aún poco conocidas para nuestra sociedad”.
María Teresa Becerra, experta en temas de ecología y biodiversidad afirma “El agua en las ciudades de Latinoamérica depende de los glaciares que se están derritiendo”.
El presidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado, dijo: “el cambio climático afecta al Ecuador y otros países andinos directamente en la forma de deshielo de los glaciares y pérdida de las reservas de agua. Nadie está compensando al Ecuador por este daño”. “El valor de la biodiversidad tiende a incrementarse conforme al ritmo de su destrucción”.
Según los científicos del Instituto geofísico de la Universidad de México, fue precisamente el calentamiento global la principal causa de que alrededor del año 2000 desaparecieran los glaciares que quedaban en el volcán Popocatépetl y en 15 o 20 años perderán todos los glaciares del país.
El doctor Chehbouni, director de investigación del Instituto Francés de investigación científica en México afirma que “El cambio climático es un fenómeno global, pero las consecuencias son regionales”. "Y la triste realidad en América Latina es que la población que vive cerca de los glaciares no tiene nada que ver con el aumento de las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera".
El director del Instituto de investigaciones geológicas y Medio Ambiente de Bolivia, Jaime Argollo, explicó “Como geólogo sé que hace miles de años atrás los glaciares han retrocedido todavía más de lo que está ocurriendo ahora, entonces es fundamental conocer el impacto actual en las altas montañas, cosa que efectivamente está volviendo a ocurrir”.
Las áreas más afectadas son el retroceso producido desde los años noventa en los glaciares del Volcán Sajama, Chacaltaya y Zongo y el deshielo de la cuenca del Tuni Condoriri a una velocidad 10 veces más rápido que en décadas pasadas y esto impacta sobre los recursos hídricos de la ciudad de La Paz y El Alto.
Los Alpes también han perdido el 50 por ciento de sus glaciares; dos tercios de los glaciares del Parque Nacional de Glaciares (Eeuu) han desaparecido y el Himalaya perderá el 20 por ciento de su masa glaciar en 30 años.
Pensar y realizar
El presidente de la República de Costa Rica, Óscar Arias afirmó: “una de las herramientas para crear conciencia en la ciudadanía sobre el cambio climático es la educación y la prioridad de poner en un primer plano la humanidad y no cometer la bonanza de poner en riesgo el futuro de las nuevas generaciones”.
El informe "GEO hielos y nieves" realizado entre las Naciones unidas para el medio ambiente (Pnuma) y la secretaría de Medio ambiente y Recursos naturales de México (Semarnat) donde se dio a conocer el impacto que tendrá el deshielo, especifica "Es sumamente importante mantener el hielo y la nieve ya que es ahí donde se expresa con mayor evidencia el impacto que puede tener el cambio climático en la biodiversidad, el agua y hasta en la cultura. Este tema además de ser muy grave en los polos también es sumamente impactante en nuestra región"
Watt-Cloutier afirmó: “El cambio climático está destruyendo nuestro derecho a la vida, la salud y los medios de subsistencia. Los estados que no reconocen estos impactos y no toman medidas violan nuestros derechos humanos”.
El secretario general de la ONU Ban Ki-moon dijo " Veo con preocupación que los efectos del cambio climático son cada vez más notorios y que podrían notarse aún más en el futuro a medida que los acontecimientos climáticos extremos se intensifican".
Los expertos del Grupo intergubernamental de cambio climático –Ipcc- advirtieron en su informe que los efectos del calentamiento global, que van desde la escasez de agua y alimentos hasta la elevación del nivel de los mares, afectarán de manera negativa el medio ambiente para la vida humana.
El mundo ya se preocupa por los cambios climáticos. ¿Y los gobiernos? Como país, tenemos que saber qué nos va a pasar y tenemos que estar preparados. Demos el ejemplo, los niños hacen lo que ven hacer y no lo que se les dice que hagan.
Norberto Ovando (*) es vicepresidente de la Asociación amigos de los parques nacionales –Aapn– Experto Comisión mundial de áreas protegidas – WCPA – de la UICN Red latinoamericana de áreas protegidas – Relap–
por Gloria Silvia Orellana - Redacción Diario Co Latino - El Salvador 15 de Julio 2008.
El cambio climático exige responderse tres preguntas: ¿Quiénes son vulnerables? ¿A qué son vulnerables? y ¿Por qué son vulnerables? Éstas fueron algunas de las reflexiones del físico Víctor Magaña, de origen mexicano, durante la inauguración del diplomado regional “Bases científicas y medidas de respuesta al Cambio Climático”.
La inauguración del diplomado regional que inició este 14 y termina el 18 de julio, tiene como objetivo analizar el tema del cambio climático y fue convocado por el Programa de Fortalecimiento de Capacidades en Gestión de Riesgo para Centroamérica (PFC-GR), con los auspicios de Christian Aid y CÁRITAS –CAMEXPA y el patrocinio de AEICIED e ICCO.
El físico mexicano explicó que las respuestas a los riesgos por el entorno natural deben estratificarse por la residencia, actividad económica y el recurso natural que utilizan.
“Si vamos a trabajar en reducir la vulnerabilidad del asentamiento humano que vive en la costa, que son proclive a las inundaciones; si vive en las laderas de una montaña, serán los deslizamientos, si queremos hacer algo bien, se debe trabajar en conjunto y de forma sistematizada, porque el clima tiene repercusión directa en todos nosotros”, dijo.
Asimismo, aclaró que los cambios que se han venido registrando en el planeta en términos de clima han sido provocados por la influencia humana.
“Todos sabemos del derretimiento de los glaciares, de los casquetes polares (Ártico y Antártico), todo este tipo de señales que recibimos del clima, no puede ser explicada, sino tomamos como base la influencia de las acciones humanas en el planeta”, opinó el especialista.
Por su parte, la licenciada Yvette Aguilar, señaló que el acontecimiento funesto del jueves 3 de julio, en la Colonia Málaga, se debió a la urbanización desmedida en las zonas altas, y la obsoleta red de alcantarillado.
“Desafortunadamente las políticas públicas sociales, no han reducido la vulnerabilidad de las mayorías que viven en las riberas de los ríos, o en las laderas de los cerros; que es elevado por el modelo económico del país, factor de exclusión social y económica”, acotó.
La Universidad de Verano de Adeje, en Tenerife, abrió sus puertas este lunes con una conferencia de José Ramón Arévalo Sierra, profesor titular del Departamento de Parasitología, Ecología y Genética de la Universidad de La Laguna (ULL) dentro del curso "Cambio climático: consecuencias ecológicas y económicas locales y globales" en el que aseguró que "es sospechoso que exista un consenso científico respecto al cambio climático"
En el curso se debatirá los próximos días sobre si "la información que llega a través de los medios de comunicación, que viene confirmada por una metodología científica". Para el experto es "discutible", según señaló un comunicado el centro académico.
Arévalo afirmó "que algo no está quedando lo suficientemente claro si se sigue hablando hoy del cambio climático"; y que el consenso científico suscita sospecha ya que "no todos los escépticos son científicos; pero sí, todos los científicos son escépticos". Respecto al Protocolo de Kyoto al que denominó "experimento europeo" desanimó a realizar la inversión pertinente 2,7 millones de euros por carecer de "prioridad" en comparación con otros problemas humanos.
Sobre algunas consecuencias que acarrea el cambio climático, Arévalo las tachó de un "alarmismo innecesario". "¿Qué tendrá que ver un tsunami con el cambio climático? Un tsunami es un desplazamiento de las placas, pero nos lo venden como consecuencia del cambio del clima", estampó. Por ejemplo, siguió explicando, "la tormenta tropical Delta ni fue un fenómeno anormal, ni una consecuencia del cambio climático". "De hecho, ya en 1921 una tormenta tropical similar azotó Canarias, la diferencia radica en que hace 80 años no vivíamos dos millones de personas en las islas", añadió.
El seminario contará con la presencia de expertos como Chris Horner, asesor de la Casa Blanca durante el mandato del Presidente Bill Clinton, autor del best seller "Guía Políticamente Incorrecta del Cambio Climático y del Ecologismo"; Maria Eugenía Pérez profesora de Geografía y autora de varios temas sobre clima y variabilidad climática; Gabriel Calzada, profesor de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos; presidente de la Fundación Juan de Mariana y miembro de Instituto de la Empresa; y Antonio Salazar, periodista, divulgador científico, autor de varios libros sobre política empresarial y liberalismo económico.
Finalmente, Arévalo mostró una visión diferente y minoritaria: "No se puede plantear el cambio climático como el mayor problema hoy día de la humanidad". Sin ir más lejos "a lo largo de la hora de conferencia 1.070 niños han muerto de hambre; 220 niños han fallecido a consecuencia de la malaria; otros 250 lo han hecho por sed; 60 mujeres fallecieron por falta de asistencia en el parto; 250 niñas han sido víctimas de la ablación y una mujer sucumbió en manos de la violencia doméstica", concluyó.
“El incremento de las enfermedades transmisibles por agua, alimentos, vectores y roedores; las enfermedades y muertes asociadas a la temperatura, así como el impacto de la escasez de agua y alimentos son algunos de los riesgos que padecerá la población mundial a causa de los cambios ambientales y climáticos“.
El planteamiento anterior lo hizo, en su ponencia Planeta Azul, el geógrafo Rafael Lairet durante el I Curso Internacional Cambio Climático Global y la Salud en el Siglo XXI, organizado por el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Salud.
Su experiencia como profesor universitario, colaborador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y funcionario adscrito al Planetario Humboldt le valió para ofrecer un amplio panorama del planeta Tierra y los cambios experimentados desde su origen hasta convertirse en el hábitat de la humanidad.
Un boletín de prensa del Ministerio del Poder Popular para la Salud, refiere que Lairet señaló que la tierra está siendo sometida a un deterioro vertiginoso producto de la irresponsable acción del hombre, reseña un comunicado de prensa.
Explicó: 'Los dos factores que lo hacen un lugar para la vida: distancia entre la Tierra y el sol, la temperatura promedio de 15ºC y la existencia de agua; el tamaño de la Tierra, lo cual asegura una atmósfera suficiente para los millones de seres vivos que residen en ella'.
También abarcó los procesos naturales como causas de las transformaciones de la Tierra, que inciden en la progresiva disminución de sus condiciones de habitabilidad al verse afectada por el cambio climático, considerado éste como el principal problema de la humanidad que perturba a todos y genera pobreza.
El catedrático destacó los procesos como la desaparición de grandes lagos, tal es el caso del Chad (África) cuya profundidad se redujo de 154 metros hace 6.000 años a tan sólo 2 ó 4 metros en la actualidad; grandes sequías que perjudican a Europa y África; pérdida de volumen de glaciares de montaña en India y Los Andes americanos; retroceso de los casquetes de la Antártica e inundaciones.
También habló de los efectos devastadores de hechos antrópicos (intervención humana) como la fragmentación del paisaje a causa de la quema y la deforestación; al igual que la desertificación causada tanto por variaciones climáticas como por los cultivos, el pastoreo excesivo y la falta de riego.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo lo anterior se traducirá en olas de calor, fenómenos meteorológicos extremos, comportamiento errático de las lluvias y cambios de temperatura que afectarán a la población con repercusiones de los eventos extremos en la salud, efectos vinculados a la contaminación atmosférica; consecuencias mentales, nutricionales e infecciosas.
Igualmente, se cree que cambiará la distribución geográfica de las enfermedades, se agudizarán los efectos del Niño (cólera, hantavirus, fiebre de Rift Valley), habrá presencia de malaria en zonas altas de áreas tropicales, además de la posibilidad que el Sindrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y la Influenza Aviar se conviertan en pandemias.
De seguir la situación como va, se calcula que la desertificación llegará a 47% en 2060; habrá menos capacidad de recuperación de los embalses, el cambio en los caudales alterará la calidad del agua.
Así también se marginalizarán los cultivos de café, azúcar y bananas; se reducirá la cría avícola y porcina; habrá menos agua para el consumo humano; además del incremento de enfermedades gastrointestinales, dengue y malaria.
Ante este panorama, entes como los Ministerios de Salud y del Ambiente han acometido acciones entre las que se cuentan labores de saneamiento ambiental, jornadas de vacunación, eliminación de vectores y prevención de enfermedades transmitidas por el agua.
Asimismo, se pusieron en marcha campañas educativas para la preservación del ecosistema, la reforestación, reciclaje, aparte de la firma de acuerdos ambientales como el Protocolo de Kyoto (2004), entre algunas de las iniciativas.
Rafael Lairet hizo llamado: “De no actuar en forma correcta, condenaremos a las nuevas generaciones a un futuro incierto. El destino está en nuestras manos, ya la Tierra nos lo ha advertido”.
Los diferentes grupos de trabajo afinaron la agenda de reuniones que tendrán mañana los ministros de RR.EE. y de Ambiente.
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Las comisiones técnicas de la Cumbre sobre Cambio Climático y Medio Ambiente en Centroamérica y el Caribe, que se celebrará en Honduras el próximo miércoles, comenzaron hoy a revisar la agenda del encuentro.
Las comisiones técnicas revisaron y analizaron los fundamentos de la estrategia regional de cambio climático y conocieron la evolución del informe "La Economía del Cambio Climático en Centroamérica" a partir de un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), indicó un portavoz a la prensa.
También analizaron la Estrategia Regional Agroambiental y de Salud para Centroamérica y los impactos del Cambio Climático en los Sistemas MarinoCosteros, entre otros temas.
Los diferentes grupos de trabajo afinaron la agenda de las reuniones que tendrán mañana los ministros de Relaciones Exteriores y de Ambiente, en las que se pulirán detalles sobre la declaración que suscribirán los presidentes de Centroamérica, México y primeros ministros de los 15 países de la Comunidad de Estados del Caribe (Caricom), dijo la fuente, sin dar más detalles.
El titular de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Marco Burgos, indicó, por su lado, que entre los temas que serán analizados mañana por los ministros de Exteriores y Ambiente figura la vulnerabilidad de los países centroamericanos y caribeños.
Agregó que en el caso de Honduras es un país que quedó más vulnerable luego del paso devastador del huracán Mitch, a finales de 1998.
Para mañana está previsto que sea aprobada la agenda de trabajo, se conocerán varios informes y se hará una presentación de tecnología satelital para la Estrategia de Cambio Climático.
La cumbre, que se celebrará en San Pedro Sula, norte de Honduras, fue convocada por la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), que incluyó a los países del Caribe en virtud de los compromisos adquiridos en la II cumbre que ambas regiones celebraron en mayo de 2007 en Belice, según un portavoz de la Secretaria de Ambiente de Honduras.
Una fuente de la embajada de Japón indicó, por otra parte, que ese país tendrá una representación en la cumbre con una iniciativa sobre el Cambio Climático y de Mecanismo de apoyo financiero para Centroamérica y el Caribe, que se sumará a una propuesta de México orientada a crear un fondo para prevención de desastres.
A la cumbre asistirán los presidentes de Centroamérica (a excepción del de Costa Rica, Óscar Arias) y México, Felipe Calderón y los 15 primeros ministros de los países de la Caricom, dijeron fuentes oficiales.