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domingo, agosto 17, 2008

Crisis golpea cambio climático

[OSLO, NoruegaREUTERS]

La desaceleración económica global está minando el entusiasmo en una costosa campaña para combatir el cambio climático, pero los altos precios del petróleo garantizan que de todas formas habrá una “revolución verde” marcada por el uso de energías renovables, dicen los expertos.

Las conversaciones auspiciadas por Naciones Unidas sobre un nuevo acuerdo climático a ser acordado en Copenhague a finales de 2009 se reanudarán en Ghana a partir del 21-27 de agosto, ensombrecidas por la preocupación por la economía global y por el colapso de la ronda comercial de Doha.

Un crecimiento económico endeble “probablemente reduzca la intensidad de las negociaciones”, anticipó Cameron Hepburn, un economista experto en medio ambiente de la Universidad de Oxford.

“Pero, ¿debería ser así? La respuesta es claramente ‘No’”, señaló. Muchos expertos en clima dicen que el costo de las medidas para frenar la emisión de gases de efecto invernadero por la combustión de combustible fósil sería mucho menor que el daño a largo plazo por no tomar medidas: más olas de calor, aumento del nivel del mar, trastornos para la producción de alimentos por las sequías en algunas áreas y en otras por las inundaciones.

“La revolución verde llegará de cualquier forma”, dijo la ministra de Clima y Energía de Dinamarca, Connie Hedegaard, anfitriona de la reunión de la ONU prevista para diciembre de 2009 para lograr un nuevo pacto, cuando se le preguntó sobre el impacto de la desaceleración económica.

Y una campaña para usar menos petróleo aúna a todos, desde los activistas ecologistas hasta a Estados Unidos, la única de las naciones industrializadas que se opone al Protocolo de Kyoto, que limita las emisiones de efecto invernadero para 2012.

“Queremos reducir nuestra dependencia del petróleo”, dijo Paula Dobriansky, subsecretaria de Estado de Estados Unidos y responsable de las negociaciones de Washington sobre el cambio climático, cuando fue consultada si las penurias económicas habrían de afectar el objetivo de combatir el cambio climático.

Las inversiones en las energías renovables brindan una “doble ventaja”, ya que reducen la dependencia del crudo y frenan la emisión de los gases de efecto invernadero, dijo Dobriansky a Reuters.

domingo, julio 27, 2008

El costo climático de un vaso de leche

Pasturas con menos metano y sustancias inhibidoras de la nitrificación del suelo figuran entre las soluciones que busca el sector agropecuario para abatir su aporte al cambio climático. Por: RAÚL PIERRI














MONTEVIDEO, jul (Tierramérica). Un simple vaso de leche en la mesa del desayuno puede representar un gran costo ambiental para el planeta. Por eso, productores y científicos buscan reducir el impacto de la agropecuaria, responsable de entre 12 y 14 por ciento de las emisiones mundiales de gases que recalientan la atmósfera.

Ya hay investigaciones para medir el costo climático de ese vaso de leche, o de la lechería general de un país, desde la cría de la vaca hasta la mesa.

Las emisiones del sector agropecuario crecieron casi 17 por ciento entre 1990 y 2005 en todo el mundo, y el mayor aumento fue en el Sur en desarrollo (32 por ciento).

La fermentación intestinal del ganado rumiante libera a la atmósfera metano y óxido nitroso, dos potentes gases de efecto invernadero, también generados por el estiércol y la orina de los animales, la quema de biomasa vegetal, el cultivo de arroz y procesos biológicos y químicos en los suelos agrícolas.

Ambos aportan 70 por ciento de la contaminación climática procedente de la agricultura. El metano y el óxido nitroso poseen, respectivamente, 21 y 300 veces más efecto invernadero que el dióxido de carbono, principal gas vinculado al cambio climático, liberado sobre todo por el transporte, la industria y la producción de energía.

Mientras los países buscan formas de producir más alimentos y superar la actual carestía, especialistas de la red Learn (siglas en inglés de Red de Investigación para la Disminución de las Emisiones Ganaderas) estudian cómo abatir las emisiones del sector sin amenazar su productividad.

De eso hablaron los funcionarios e investigadores reunidos en Uruguay entre el 21 y el 24 de este mes, en el taller internacional Emisiones Agrícolas de Gases con Efecto Invernadero, organizado por Learn. Tierramérica fue el único medio presente en el segmento técnico de ese encuentro.

Como se trata de un sector muy sensible para países agropecuarios como Uruguay, la reducción de gases debe garantizar que el pastoreo tenga un "carácter natural", dijo a Tierramérica el coordinador de la Unidad de Cambio Climático de Uruguay, Luis Santos. Una opción es modificar la dieta de los animales reemplazando pasturas en favor de variedades menos ricas en metano, sostuvo.

Clough sugirió, como ya se aplica en su país, utilizar inhibidores de la nitrificación, sustancias químicas añadidas a fertilizantes nitrogenados (minerales u orgánicos) o aplicadas directamente en el suelo, que inhiben a las bacterias, causantes parciales de ese proceso microbiano, y lo vuelven más lento

Learn fue fundada el año pasado en Nueva Zelanda y la integran representantes de la política, la ciencia y la industria de unos 40 países, incluyendo a los grandes productores agropecuarios, como Estados Unidos, Brasil, Australia, India, China y Argentina.

Su propósito es definir métodos de medición, verificación, comunicación y mitigación de los gases invernadero del sector pastoril. "El primer objetivo es, en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, determinar los factores de emisión para poder realizar un inventario de los gases invernadero liberados por el sector", explicó Santos.

"Los países del Sur, según la Convención, deben tomar medidas pero no están obligados, como los industrializados, a reducir sus emisiones. Por eso en esta reunión queremos saber cuánto emiten y cómo van a mitigar las emisiones los países que sí están obligados, como Nueva Zelanda", que tiene una dependencia económica del sector ganadero similar a la de Uruguay, indicó.

En este rumbo, una investigación neozelandesa presentada en el taller mostró los procedimientos para seguir la huella de los gases invernadero del sector agropecuario. Desde la producción de leche, por ejemplo, que incluye las emisiones propias de la vaca, hasta su industrialización y transporte, que tienen sus propios aportes de dióxido de carbono.

Zoom

Los sistemas pastoriles Ocupan entre 26 y 40 por ciento del total de tierras productivas del planeta. Y la ganadería emite 37 por ciento del metano y 65 por ciento del óxido nitroso generados por actividades humanas. La gran mayoría de estos gases provienen de los sistemas de pastoreo de América Latina y Asia.

"La concentración atmosférica de óxido nitroso continúa elevándose en 0,26 por ciento anual. En el plano global, el presupuesto de óxido nitroso está dominado por las fuentes agrícolas. Es preciso lograr una reducción urgente de estas emisiones", sostuvo el científico neozelandés Tim Clough.

"Las fuentes predominantes de óxido nitroso en las pasturas incluyen las excretas de los animales que pacen y los fertilizantes nitrogenados.
El óxido nitroso se produce en el suelo a través de procesos microbianos como la nitrificación" o conversión de amonio a nitrato, agregó Clough, del Grupo de Ciencias Físicas de la Universidad de Lincoln.
La cifra
91 En Uruguay, la agropecuaria genera 91 por ciento de las emisiones nacionales de metano. Y en Argentina es responsable de 44 por ciento de la producción de gases invernadero.

jueves, julio 24, 2008

Adaptación al cambio climático: consecuencias, beneficiados y costos

El siguiente documento de Oilwatch y publicado por rebelion.org da cuenta de los cálculos económicos que están detrás del Cambio Climático.

Documento de posición sobre adaptación al cambio climático
Oilwatch
Ecoportal.net

Hace poco las Naciones Unidas reconoció al cambio climático como un asunto de trascendencia con respecto a los derechos humanos. Esto muestra una vez más la importancia que este tema ha alcanzado en las esferas internacionales. Sin embargo, del discurso a los hechos hay un gran trecho, puesto que una cosa son las declaraciones oficiales y otras son las soluciones que se presentan frente a los desastres climáticos.

Esto se evidenció en diciembre del 2007 en Bali, durante la Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático (UNFCCC) y del Protocolo de Kioto (PK), pues está claro que los países que más contaminan no están interesados en cumplir con los compromisos establecidos en las negociaciones internacionales sobre clima y ahora aspiran a diseñar nuevos acuerdos para el escenario post 2012, año en el que termina el primer periodo del protocolo (post-Kioto). Todo está forjado a través de mecanismos para la mitigación y ahora para la adaptación al cambio climático con los que evitan reducir las emisiones reales, y permitirán nuevos negocios climáticos. Los países que tienen obligaciones de reducir las emisiones de los gases con efecto invernadero han hecho muy poco, y lo están haciendo mal, mientras que aparecen como acciones positivas.

El Protocolo de Kioto ha fallado, ignora deliberadamente a los hidrocarburos como parte de los orígenes del problema y propone falsas y perversas soluciones. El mercado de carbono y una serie de otras supuestas soluciones como los organismos genéticamente modificados, los sumideros de carbono, la fertilización de los océanos, el almacenamiento de carbono, los agrocombustibles, entre otros, han sido formulados para dejar de lado a la industria petrolera, el sector número uno culpables del calentamiento global. Estos mecanismo aspiran a transferir las responsabilidades y los impactos al Sur, creando nuevas amenazas para los pueblos, como la conversión de territorios indígenas en plantaciones, el pillaje de tierras y desplazamientos forzados de poblaciones locales; estos mecanismos permiten la entrega de bosques a las empresas, la privatización de áreas protegidas y zonas frágiles y de bosques naturales y la ocupación de tierras campesinas y agrícolas y la privación de sus derechos, sustento y formas de vida tradicionales a las comunidades locales. Todo esto significa un subsidio para la industria y los contaminadores y un estímulo para los países energívoros a mantener sus modelos de producción y consumo.

Las catástrofes ambientales son una realidad, y la adaptación a los cambios climáticos -uno de los 4 bloques temáticos de las negociaciones (los otros son mitigación, transferencia de tecnología y financiación e inversiones)- es algo que todos los países deben hacerlo. En le caso de los países más vulnerables, como son los países del Sur, es una necesidad.

Para eso, Bali decidió consolidar el Fondo para la Adaptación (Adaptation Fund), cuya secretaría estará en el Global Environmental Facility (GEF), y al Baco Mundial como tenedor del fideicomiso. El Fondo de Adaptación está compuesto por un grupo de 16 países miembros rotativos.

Para la mayoría de los países del Sur, el tema de la adaptación es crucial pues de ella depende la supervivencia de miles de pueblos y comunidades. Frente a esto, su mayor exigencia es contar con fondos e instituciones especializadas para aplicar los planes y proyectos que les permitan enfrentar los desastres climáticos, como necesidades de infraestructura, tecnológicas o de seguridad ciudadana. De hecho los planes de adaptación deberán ser incluidos en los planes de desarrollo de los países más vulnerables ya afectados.

A nivel internacional el Programa de Nairobi sobre Adaptación (Nairobi Work Programme on Adaptation), es uno de las iniciativas de las Naciones Unidas para preparar los materiales técnicos sobre de este tema, siendo ahora un requerimiento el desarrollo de programas regionales, nacionales y locales.

(seguir leyendo)
¿Cuanto costaría la adaptación?
¿Quién debe pagar los costos de adaptación?
¿Quienes se benefician con estos planes de adaptación?
¿Qué buscan los planes de adaptación?
El Banco Mundial y sus negocios de adaptación
Nuevos partnerships para el cambio climático
¿Qué tipo de adaptación requerimos en el sur?



martes, julio 22, 2008

Ciudades por el Clima: transporte y eficiencia energética son factores clave

La ministra del Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España, Elena Espinosa, destacó el papel de las ciudades en la lucha contra el cambio climático, sobre todo en el ámbito del transporte, un sector 'clave' en las políticas de reducción de gases de efecto invernadero.
Espinosa inauguró en San Sebastián la III Asamblea de Ciudades por el Cambio Climático, organizada por la Red Española de Ciudades por el Clima, a la que pertenecen 207 ayuntamientos que representan a más de 20 millones de habitantes.

La ministra ha insistido en que 'la batalla por la sostenibilidad se ganará o se perderá en las ciudades' porque éstas constituyen el 'ecosistema propio de la especie humana', en el que el desarrollo 'genera una importante huella ecológica'.

Ha recordado que, según la ONU, muy pronto alrededor del 50 por ciento de la población mundial habita en ciudades, y ha manifestado que la energía que se consume en una gran urbe 'depende en gran medida de cómo esté diseñada en cuanto al reparto de suelo entre distintas actividades y funciones'.

Ha situado el transporte como un 'sector clave' en la lucha contra los gases de efecto invernadero, al tiempo que ha sostenido que uno de los principales retos de la sociedad reside en hacer un 'sabio balance' entre los aspectos positivos de los diferentes medios de transporte y sus impactos ecológicos.

Espinosa ha agregado que muchas de las actuaciones para minimizar los efectos ambientales del transporte son competencia municipal, por lo que ha animado a los alcaldes presentes a continuar su labor en favor de un 'entorno más saludable y sostenible'.

La ministra y los alcaldes presentes firmaron el 'Manifiesto de Ciudades por el Clima', en el que se han adherido a los objetivos de la Unión Europa de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020, para lo que se comprometen a 'poner especial atención en la eficiencia energética, la movilidad sostenible, en el incremento de los sumideros de carbono y en la reducción del volumen de residuos que se generan en las ciudades'.

El 67 por ciento de los ayuntamientos implicados en la Red Española de Ciudades por el Clima, han adoptado medidas para 'aminorar' el tráfico urbano y más del 50% ha podido incrementar los espacios verdes.

EFE.

martes, julio 01, 2008

CAMBIO CLIMÁTICO: G-8 debe ver más allá de emisiones

Por Keya Acharya

TOKIO, 1 jul (IPS) - El foro de la Organización Mundial de Legisladores para un Ambiente Equilibrado (Globe) reunió en la capital japonesa a 133 parlamentarios y otros dirigentes de 23 países para diseñar una estrategia de lucha contra el cambio climático, con vistas a la cumbre del G-8 de la semana próxima en este país.

Los gobernantes del G-8 (Grupo de los Ocho países más poderosos del mundo) discutirán del 7 al 9 de julio en la septentrional isla japonesa de Hokkaido, entre otros asuntos, la cuestión del ambiente y el Protocolo de Kyoto.

Bajo ese convenio de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, acordado en esa ciudad japonesa en 1997, y que en 2005 entró en vigor, 37 países industrializados se comprometen a reducir sus emisiones en al menos 5,2 por ciento para 2012, respecto de las cantidades registradas en 1990.

El Protocolo de Kyoto también estableció el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), que contempla que las naciones ricas puedan superar sus límites de emisiones si financian proyectos de reducción de las mismas en las naciones en desarrollo, que les dan réditos.

En el marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hay acaloradas discusiones para tratar de llegar a un acuerdo respecto de una política factible de ser adoptada después de 2012.

También hay diferentes opiniones acerca de si grandes naciones en desarrollo como China e India deben ser constreñidas a cumplir los objetivos de reducción de emisiones para ese año.

Japón tiene dificultades para cumplir su objetivo de reducción de gases de efecto invernadero para 2012 a pesar de contar con tecnología muy eficiente en materia energética.

Los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, son considerados por la mayoría de los científicos como responsables del recalentamiento planetario y del consiguiente cambio climático.

El primer ministro de Japón, Yasuo Fukuda, pidió a los parlamentarios diseñar un "buen" plan para después de 2012 y en especial mencionó incluir a China e India.

Hubo un enconado debate en la comunidad internacional acerca del principio "común, pero diferenciado", que fija objetivos de reducción de emisiones distintos por países sobre la base de responsabilidad respecto de las mismas.

Las naciones en desarrollo y economías emergentes, encabezadas por China e India, se resisten a ponerse objetivos de reducción de emisiones alegando que le compete al Norte industrializado una responsabilidad mayor en el problema.

Pero Fukuda replicó que "no puede haber una solución a menos que haya una participación universal".

"China (1.300 millones de habitantes) e India (1.100 millones) pueden contaminar el aire más rápido que lo que haya hecho cualquier país en la historia", arguyó el precandidato estadounidense del gobernante Partido Republicano, John McCain, en un mensaje difundido por vídeo.

"La comunidad internacional no ha prestado la debida atención a India y China en los foros dedicados al cambio climático", explicó el legislador indio Vijayendra Pal Singh, integrante de la Lok Sabha, cámara baja del parlamento.

"India emite 1.300 millones de toneladas de dióxido de carbón al año por habitante, China 3.400 millones de toneladas, en tanto Europa 12.000 millones y Estados Unidos 20.000 millones", apuntó.

El parlamentario chino Wang Guangtao señaló que su país hace todo lo que puede por ser eficiente en materia energética, pero presionar a China para que fije objetivos de reducción no es justo cuando las emisiones de los países industrializados son la principal causa del problema actual.

"No podemos concentrarnos de forma apropiada en las emisiones de los países en desarrollo y no podemos consignar medidas que exceden nuestra capacidad. Es injusto vincular el comercio con el cambio climático", arguyó.

Pero Estados Unidos, que se niega de forma sistemática a adherirse al Protocolo de Kyoto, al parecer accedería ahora a unirse al movimiento mundial para disminuir el recalentamiento planetario.

"Tenemos que ubicarnos en la mesa de los líderes, no permanecer encubiertos", reza la declaración del precandidato estadounidense por el opositor Partido Demócrata, Barack Obama. Es una "responsabilidad compartida restringir las futuras reducciones".

Pero el ex primer ministro británico Tony Blair (1997-2007), que ahora encabeza el no gubernamental Climate Group, que reúne a políticos e importantes empresarios, señaló que las naciones deben avanzar más allá de quejas por las emisiones hacia una solución provisoria para los próximos 30 a 40 años.

"No hay que estancarse en objetivos, sino concentrarse en la eficiencia energética, en encontrar fondos para esas tecnologías y en un mecanismo informal para que los países hablen entre sí", señaló Blair, aunque reconoció que sin un acuerdo entre las naciones que más emiten no se obtendrán logros.

El legislador sudafricano de la oposición Gareth Morgan dijo a Blair que su país necesita dinero urgente para tecnologías que controlen la desertificación y garanticen agua y alimentos.

Singh señaló que India necesita cantidades de dinero en el orden de "los millones y más" para poder aprovechar el abundante recurso solar del país como método de eficiencia energética.

Blair reconoció que el verdadero desafío es encontrar fondos para que las naciones en desarrollo se beneficien de las nuevas tecnologías, un reto que va más allá de las negociaciones del tipo de desarrollo de otros países.

"Mi instinto es que tenemos que buscar la forma de generar recursos económicos sin mirar a ministros de Finanzas individuales", señaló.

El presidente del Banco Mundial, Graeme Wheeler, señaló que la institución cuenta con el Fondo de Tecnología Limpia, Fondo Estratégico Climático y Bonos Catástrofe que ofrecen "oportunidades maravillosas" de ayuda.

El Fondo de Tecnología Limpia dispone de 5.000 millones de dólares para brindar en donaciones y préstamos a las naciones en desarrollo a fin de transferir tecnologías que emitan poco dióxido de carbono.

El pequeño Fondo Estratégico Climático es para ayudar a los estados insulares y los países menos desarrollados a dotarse de una forma de resistencia al cambio climático.

Los Bonos Catástrofe son adquiridos por inversores occidentales a tasas de interés más altas, pero lo atractivo, según Wheeler, es que éstos son diversificados y que suponen un riesgo menor de perder capital. El dinero luego se entrega a los gobiernos de países que sufrieron desastres naturales.

Malawi tiene actualmente un acuerdo con el Banco Mundial para el caso que sufra algún desastre natural.

"Pero las necesidades de recursos económicos de las naciones en desarrollo para cuestiones de cambio climático son sencillamente enormes, así que muchas de las soluciones tienen que vincularse con asociaciones privadas", indicó Wheeler.

El legislador indio y ex ministro de Ambiente Suresh Prabhu señaló que se espera que la financiación para la adaptación aumente a 86.000 millones de dólares para 2015.

"La adaptación de las naciones pobres y en desarrollo tiene que ver con la historia de la industrialización, por lo que las naciones industrializadas son las que deben asumir la responsabilidad", indicó.

Prabhu preside la estrategia de adaptación de Globe que será presentada en la cumbre del G-8.

El legislador indio también cree que crear un impuesto al comercio de carbono en el marco del MLD puede contribuir a generar los fondos necesarios.

Los participantes de Globe señalaron que su esquema de cambio climático para 2012, elaborado tras varias discusiones, está "cerca" de lograr un consenso.

"En tanto que legisladores, manejamos los hilos del monedero y queremos una reacción directa", declaró a la prensa el legislador canadiense Brian Wilfert. "Globe nos da la oportunidad de proponer asuntos que pueden llegar a quedar fuera de la agenda del G-8".

Canadá, que hasta el momento encuentra fallas a su compromiso de reducción de emisiones bajo el Protocolo de Kyoto, incluso para la primera fase que termina en 2012, "puso a prueba una política verde muy agresiva", dijo Wilfert a IPS.

Ese país invirtió 2.000 millones de dólares en sistemas de almacenamiento y captura de dióxido de carbono, según dijo el legislador canadiense en el encuentro. (FIN/2008)

martes, diciembre 11, 2007

ONU asegura que la raza humana podría extinguirse por el cambio climático

(La Tercera)

BALI.- La raza humana enfrenta su extinción si no logra enfrentar el calentamiento global, advirtió el martes el secretario general de las Naciones Unidas.

Ban Ki-moon lanzó su advertencia en momentos en que los delegados asistentes al congreso sobre clima debatían un nuevo documento que intensifica una exhortación para que las naciones ricas reduzcan más sus emisiones de gases de efecto invernadero.

El secretario general llegó a la isla turística de Bali para presidir los últimos días del congreso de dos semanas, que busca establecer una agenda y un plazo para las conversaciones que derivarán en un pacto con el fin de combatir el cambio climático, el cual reemplazará al Protocolo de Kioto en el 2012.

Ban exhortó a actuar con rapidez mientras los negociadores trabajaban en un documento final con las decisiones adoptadas en el congreso. Una versión obtenida por The Associated Press el martes incluía directrices para que los países industrializados recorten sus emisiones totales entre el 25% y el 40% para el 2020.

"La situación es tan desesperadamente grave que cualquier demora podría colocarnos más allá del punto de inflexión, después del cual los costos ecológicos, financieros y humanos se incrementarían en forma dramática", dijo Ban Ki-moon en un discurso ante los delegados. "Estamos en una encrucijada (...) Un camino conduce a un acuerdo amplio sobre el cambio climático, y el otro a la extinción. La elección es clara", dijo.

El borrador más reciente del documento, que será difundido el viernes al concluir el congreso, incluyó una nueva mención de los "compromisos cuantificados para la limitación y reducción de las emisiones nacionales" para los países industrializados.

Estados Unidos rechazó el pacto de Kyoto en 1997 en parte porque incluía recortes de emisiones obligatorios, y Washington sólo ha respaldado objetivos voluntarios. La palabra "compromiso" —que no se encontraba en un borrador anterior obtenido el fin de semana— probablemente enfrente oposición por parte de la delegación estadounidense.

La Casa Blanca se ha opuesto públicamente a la mención de objetivos o directrices para el recorte de emisiones en el documento de Bali, bajo el argumento de que es prematuro fijar metas en una fecha tan temprana. Las negociaciones para un pacto posterior a Kioto durarán al menos dos años.

martes, noviembre 27, 2007

Informe de la ONU responsabiliza a países ricos por efectos del cambio climático

El documento, desarrollado por los Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y para el Medio Ambiente (PNUMA), sostiene que "los países desarrollados son quienes deben asumir el liderazgo, ya que tienen la carga de responsabilidad histórica del problema".

El mundo desarrollado debe asumir la mayor parte de la responsabilidad y de los costos de la lucha por frenar el proceso de cambios climáticos, pese a que los países en desarrollo de mayor ingreso no pueden eximirse de la tarea de reducir sus emisiones de gases contaminantes.

Este es el claro mensaje lanzado por el Informe sobre Desarrollo Humano 2007 lanzado hoy en Brasilia por los Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y para el Medio Ambiente (PNUMA), que advierte que la contribución de los países menos desarrollados debe hacerse sin causar daños a su crecimiento económico.

"Muchos países de ingreso mediano se están convirtiendo en emisores significativos (de gases de efecto invernadero) en términos agregados, pero no tienen la deuda de carbono con el mundo que han acumulado por países desarrollados y, en términos per cápita, aún siguen siendo emisores pequeños", afirma el documento.

Asimismo, el documento subraya que "los países desarrollados son quienes deben asumir el liderazgo, ya que tienen la carga de responsabilidad histórica del problema", y además "cuentan con los recursos financieros y las capacidades tecnológicas para iniciar reducciones profundas y prontas en las emisiones".

Pese a que advierte que "la credibilidad de cualquier acuerdo multilateral dependerá de la participación de los principales emisores del mundo en desarrollo", el informe afirma que, "en función de los principios básicos de equidad y el imperativo del desarrollo humano de ampliar el acceso a la energía, los países en desarrollo deben contar con la flexibilidad suficiente para hacer la transición hacia un crecimiento bajo en emisiones de carbono a un ritmo coherente con sus capacidades".

En este sentido, el documento considera esencial que el tratado sobre cambio climático que reemplazará a partir de 2012 el Protocolo de Kyoto contemple "sistemas de financiamiento y transferencias tecnológicas" capaces de "derribar obstáculos que impiden desembolso rápido en las tecnologías con bajas emisiones de carbono necesarias para evitar el cambio climático peligroso".

Además, apunta que "los esfuerzos de mitigación se verían fortalecidos con una cooperación destinada a apoyar la conservación y la gestión sostenible de los bosques tropicales".

En cuanto a la reducción de las emisiones, el documento apunta que el acuerdo debería permitirles a los países en desarrollo alcanzar un tope en 2020, "para luego aplicar reducciones del 20 por ciento antes de 2050".

Mucho más duras son las recomendaciones para las naciones desarrolladas, que "deberían reducir sus emisiones en por lo menos 80 por ciento, con reducciones de 30 por ciento de aquí hasta el año 2020".

ACUSA FALTA DE COMPROMISO
El documento lanza duras críticas a los países ricos, acusados de no reflejar en acciones concretas sus compromisos y discursos de preocupación por el cambio climático.

"Aquellas personas que luchan día a día por mejorar una vida en condiciones de miseria absoluta y hambre deberían tener la primera prioridad en materia de solidaridad humana", apunta.

Según el informe, "los pobres del mundo y las futuras generaciones no pueden permitirse la complacencia y las evasivas que todavía caracterizan las negociaciones internacionales sobre cambio climático".

Entre los ejemplos, el documento menciona los aranceles dictados por Unión Europea y Estados Unidos para la importación del etanol brasileño que, al ser producido en base a la caña de azúcar, es "más eficiente para reducir las emisiones de carbono".

"El problema es que las importaciones de etanol brasileño están limitadas por altos aranceles. La eliminación de esos aranceles generaría beneficios no sólo para Brasil, sino también para mitigar el cambio climático", expresa el texto.

Además, el documento critica duramente los escasos recursos financieros destinados por los países desarrollados para ayudar a los países pobres, que son los más vulnerables y los que más necesitan ayuda para adaptarse a las consecuencias del cambio climático.

"Según las palabras de Desmond Tutu, ex arzobispo de Ciudad del Cabo, vamos camino a un verdadero apartheid en cuanto a adaptación", dice el informe, que apunta que la financiación internacional alcanza hasta ahora unos 26 millones de dólares, una cifra "que equivale a lo que gasta en una semana el programa de protección contra inundaciones del Reino Unido".

El documento recuerda que los fondos comprometidos con programas de adaptación suman hoy 279 millones "para ser desembolsados en el transcurso de varios años".

"Aunque es una mejora respecto del anterior compromiso, es sólo una fracción de lo que se necesita y representa menos de la mitad de lo que el estado germano de Baden-Würtemberg asignará al fortalecimiento de sus diques de protección", agrega el informe, que estima en 86.000 millones de dólares hasta 2016 el monto necesario para un programa de adaptación eficaz en los países en desarrollo.

DPA

(www.tercera.cl )

(http://www.latercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5726_314691437,00.html)

lunes, mayo 14, 2007

Deforestación de selvas es la segunda fuente de gases de efecto invernadero



La deforestación y la quema de selvas tropicales en países como Brasil o Indonesia es la segunda fuente de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, según un informe hecho público en el Reino Unido que insta a tomar "más en serio" ese aspecto en la lucha contra el cambio climático.

"Si perdemos la batalla contra la deforestación, perderemos la lucha contra el cambio climático", aseguró a hoy Andrew Mitchell, director del Programa Mundial Copas de Arboles (GCP, en sus siglas en inglés), que elaboró el informe.

"Reducir la deforestación ofrece la mayor oportunidad para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera en las próximas dos décadas, a un coste mucho menor que mediante grandes infraestructuras y de forma mucho más rápida", añadió.

Entre un 18 y un 25 por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera son consecuencia de la deforestación, sólo superada por el sector energético, responsable de alrededor del 24 por ciento, mientras que la industria y el transporte producen cada uno de ellos un 14 por ciento.

El sector de la aviación, en concreto, es responsable sólo de entre un dos y un tres por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según el estudio, que extrae sus cifras de los últimos trabajos sobre cambio climático presentados por la ONU y en el informe Stern, patrocinado por el gobierno británico.

Los bosques tropicales almacenan entre 120 y 400 toneladas de carbono por hectárea, por lo que al quemarlos emiten grandes cantidades de gases de dióxido de carbono a la atmósfera, que son de aproximadamente 400 millones de toneladas por año en Brasil y de 350 millones de toneladas por año en Indonesia, según el GCP, que tiene su sede en Oxford (sur de Inglaterra).

El porcentaje de emisiones de dióxido de carbono causadas por la deforestación asciende en Brasil hasta el 70 por ciento y hasta el 85 por ciento en Indonesia, que se ha convertido en el tercer mayor emisor global de gases de efecto invernadero.

El estudio destaca que la deforestación es, en gran parte, causada por la expansión del sector agrícola en países tropicales para satisfacer las demandas de las naciones occidentales de productos como aceite de palma o soja.

"No se trata de culpar a Indonesia o Brasil o cualquier otro país. La única opción que tienen para satisfacer esa demanda es talar sus bosques. La única opción que tienen de obtener valor de sus bosques es talándolos", indicó Mitchell, que abogó por dar una respuesta global al problema.

A pesar de ser una de las principales causas de emisión de gases de efecto invernadero, el debate internacional sobre como mitigar el cambio climático ha estado centrado en la reducción de las emisiones causadas por los sectores energético y de transportes, destaca el GCP.

El Protocolo de Kioto excluye los incentivos financieros por la reducción de las emisiones causadas por la deforestación o por la conservación de las selvas tropicales existentes.

El GCP tiene como objetivo integrar los estudios forestales a nivel mundial en un programa de investigación y conservación, enfocado hacia el entendimiento del papel fundamental que cumplen las copas de los árboles en la biodiversidad y en los cambios climáticos, en un plazo de diez años.

(Fuente: La Tercera)