Mostrando entradas con la etiqueta biocombustibles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biocombustibles. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 27, 2008

El costo climático de un vaso de leche

Pasturas con menos metano y sustancias inhibidoras de la nitrificación del suelo figuran entre las soluciones que busca el sector agropecuario para abatir su aporte al cambio climático. Por: RAÚL PIERRI














MONTEVIDEO, jul (Tierramérica). Un simple vaso de leche en la mesa del desayuno puede representar un gran costo ambiental para el planeta. Por eso, productores y científicos buscan reducir el impacto de la agropecuaria, responsable de entre 12 y 14 por ciento de las emisiones mundiales de gases que recalientan la atmósfera.

Ya hay investigaciones para medir el costo climático de ese vaso de leche, o de la lechería general de un país, desde la cría de la vaca hasta la mesa.

Las emisiones del sector agropecuario crecieron casi 17 por ciento entre 1990 y 2005 en todo el mundo, y el mayor aumento fue en el Sur en desarrollo (32 por ciento).

La fermentación intestinal del ganado rumiante libera a la atmósfera metano y óxido nitroso, dos potentes gases de efecto invernadero, también generados por el estiércol y la orina de los animales, la quema de biomasa vegetal, el cultivo de arroz y procesos biológicos y químicos en los suelos agrícolas.

Ambos aportan 70 por ciento de la contaminación climática procedente de la agricultura. El metano y el óxido nitroso poseen, respectivamente, 21 y 300 veces más efecto invernadero que el dióxido de carbono, principal gas vinculado al cambio climático, liberado sobre todo por el transporte, la industria y la producción de energía.

Mientras los países buscan formas de producir más alimentos y superar la actual carestía, especialistas de la red Learn (siglas en inglés de Red de Investigación para la Disminución de las Emisiones Ganaderas) estudian cómo abatir las emisiones del sector sin amenazar su productividad.

De eso hablaron los funcionarios e investigadores reunidos en Uruguay entre el 21 y el 24 de este mes, en el taller internacional Emisiones Agrícolas de Gases con Efecto Invernadero, organizado por Learn. Tierramérica fue el único medio presente en el segmento técnico de ese encuentro.

Como se trata de un sector muy sensible para países agropecuarios como Uruguay, la reducción de gases debe garantizar que el pastoreo tenga un "carácter natural", dijo a Tierramérica el coordinador de la Unidad de Cambio Climático de Uruguay, Luis Santos. Una opción es modificar la dieta de los animales reemplazando pasturas en favor de variedades menos ricas en metano, sostuvo.

Clough sugirió, como ya se aplica en su país, utilizar inhibidores de la nitrificación, sustancias químicas añadidas a fertilizantes nitrogenados (minerales u orgánicos) o aplicadas directamente en el suelo, que inhiben a las bacterias, causantes parciales de ese proceso microbiano, y lo vuelven más lento

Learn fue fundada el año pasado en Nueva Zelanda y la integran representantes de la política, la ciencia y la industria de unos 40 países, incluyendo a los grandes productores agropecuarios, como Estados Unidos, Brasil, Australia, India, China y Argentina.

Su propósito es definir métodos de medición, verificación, comunicación y mitigación de los gases invernadero del sector pastoril. "El primer objetivo es, en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, determinar los factores de emisión para poder realizar un inventario de los gases invernadero liberados por el sector", explicó Santos.

"Los países del Sur, según la Convención, deben tomar medidas pero no están obligados, como los industrializados, a reducir sus emisiones. Por eso en esta reunión queremos saber cuánto emiten y cómo van a mitigar las emisiones los países que sí están obligados, como Nueva Zelanda", que tiene una dependencia económica del sector ganadero similar a la de Uruguay, indicó.

En este rumbo, una investigación neozelandesa presentada en el taller mostró los procedimientos para seguir la huella de los gases invernadero del sector agropecuario. Desde la producción de leche, por ejemplo, que incluye las emisiones propias de la vaca, hasta su industrialización y transporte, que tienen sus propios aportes de dióxido de carbono.

Zoom

Los sistemas pastoriles Ocupan entre 26 y 40 por ciento del total de tierras productivas del planeta. Y la ganadería emite 37 por ciento del metano y 65 por ciento del óxido nitroso generados por actividades humanas. La gran mayoría de estos gases provienen de los sistemas de pastoreo de América Latina y Asia.

"La concentración atmosférica de óxido nitroso continúa elevándose en 0,26 por ciento anual. En el plano global, el presupuesto de óxido nitroso está dominado por las fuentes agrícolas. Es preciso lograr una reducción urgente de estas emisiones", sostuvo el científico neozelandés Tim Clough.

"Las fuentes predominantes de óxido nitroso en las pasturas incluyen las excretas de los animales que pacen y los fertilizantes nitrogenados.
El óxido nitroso se produce en el suelo a través de procesos microbianos como la nitrificación" o conversión de amonio a nitrato, agregó Clough, del Grupo de Ciencias Físicas de la Universidad de Lincoln.
La cifra
91 En Uruguay, la agropecuaria genera 91 por ciento de las emisiones nacionales de metano. Y en Argentina es responsable de 44 por ciento de la producción de gases invernadero.

jueves, julio 24, 2008

Adaptación al cambio climático: consecuencias, beneficiados y costos

El siguiente documento de Oilwatch y publicado por rebelion.org da cuenta de los cálculos económicos que están detrás del Cambio Climático.

Documento de posición sobre adaptación al cambio climático
Oilwatch
Ecoportal.net

Hace poco las Naciones Unidas reconoció al cambio climático como un asunto de trascendencia con respecto a los derechos humanos. Esto muestra una vez más la importancia que este tema ha alcanzado en las esferas internacionales. Sin embargo, del discurso a los hechos hay un gran trecho, puesto que una cosa son las declaraciones oficiales y otras son las soluciones que se presentan frente a los desastres climáticos.

Esto se evidenció en diciembre del 2007 en Bali, durante la Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático (UNFCCC) y del Protocolo de Kioto (PK), pues está claro que los países que más contaminan no están interesados en cumplir con los compromisos establecidos en las negociaciones internacionales sobre clima y ahora aspiran a diseñar nuevos acuerdos para el escenario post 2012, año en el que termina el primer periodo del protocolo (post-Kioto). Todo está forjado a través de mecanismos para la mitigación y ahora para la adaptación al cambio climático con los que evitan reducir las emisiones reales, y permitirán nuevos negocios climáticos. Los países que tienen obligaciones de reducir las emisiones de los gases con efecto invernadero han hecho muy poco, y lo están haciendo mal, mientras que aparecen como acciones positivas.

El Protocolo de Kioto ha fallado, ignora deliberadamente a los hidrocarburos como parte de los orígenes del problema y propone falsas y perversas soluciones. El mercado de carbono y una serie de otras supuestas soluciones como los organismos genéticamente modificados, los sumideros de carbono, la fertilización de los océanos, el almacenamiento de carbono, los agrocombustibles, entre otros, han sido formulados para dejar de lado a la industria petrolera, el sector número uno culpables del calentamiento global. Estos mecanismo aspiran a transferir las responsabilidades y los impactos al Sur, creando nuevas amenazas para los pueblos, como la conversión de territorios indígenas en plantaciones, el pillaje de tierras y desplazamientos forzados de poblaciones locales; estos mecanismos permiten la entrega de bosques a las empresas, la privatización de áreas protegidas y zonas frágiles y de bosques naturales y la ocupación de tierras campesinas y agrícolas y la privación de sus derechos, sustento y formas de vida tradicionales a las comunidades locales. Todo esto significa un subsidio para la industria y los contaminadores y un estímulo para los países energívoros a mantener sus modelos de producción y consumo.

Las catástrofes ambientales son una realidad, y la adaptación a los cambios climáticos -uno de los 4 bloques temáticos de las negociaciones (los otros son mitigación, transferencia de tecnología y financiación e inversiones)- es algo que todos los países deben hacerlo. En le caso de los países más vulnerables, como son los países del Sur, es una necesidad.

Para eso, Bali decidió consolidar el Fondo para la Adaptación (Adaptation Fund), cuya secretaría estará en el Global Environmental Facility (GEF), y al Baco Mundial como tenedor del fideicomiso. El Fondo de Adaptación está compuesto por un grupo de 16 países miembros rotativos.

Para la mayoría de los países del Sur, el tema de la adaptación es crucial pues de ella depende la supervivencia de miles de pueblos y comunidades. Frente a esto, su mayor exigencia es contar con fondos e instituciones especializadas para aplicar los planes y proyectos que les permitan enfrentar los desastres climáticos, como necesidades de infraestructura, tecnológicas o de seguridad ciudadana. De hecho los planes de adaptación deberán ser incluidos en los planes de desarrollo de los países más vulnerables ya afectados.

A nivel internacional el Programa de Nairobi sobre Adaptación (Nairobi Work Programme on Adaptation), es uno de las iniciativas de las Naciones Unidas para preparar los materiales técnicos sobre de este tema, siendo ahora un requerimiento el desarrollo de programas regionales, nacionales y locales.

(seguir leyendo)
¿Cuanto costaría la adaptación?
¿Quién debe pagar los costos de adaptación?
¿Quienes se benefician con estos planes de adaptación?
¿Qué buscan los planes de adaptación?
El Banco Mundial y sus negocios de adaptación
Nuevos partnerships para el cambio climático
¿Qué tipo de adaptación requerimos en el sur?



jueves, julio 17, 2008

Chile seguirá norma alemana para producír biocombustibles

Álvaro Rojas, Ministro de Agricultura de Chile, informó que la producción de biocombustibles en el país seguirá el ejemplo alemán y la norma técnica para su elaboración, que se encuentra en consulta pública desde la semana pasada, ya que establece que la mezcla final deberá contener un 75% de aceite procedente de canola y un 25% de aceite derivado de otra materia prima. POR ADNMUNDO.COM - Argentina

Rojas señaló que la norma también fijará los criterios para la producción de etanol para mezclar con gasolina en base a cualquier cultivo, aunque estimó que la industria del biodiesel va a tener un mayor desarrollo “debido a su alta demanda en el mercado nacional”.

Asimismo agregó que “si uno revisa la demanda futura de combustible, el transporte de carga, de pasajeros y la industria, lo que requiere es diesel. La demanda de gasolina es menor. Por tanto, la industria estaría dando las señales que sea el biodiesel el que tenga el mayor rol que jugar”.

Manifestó “este Ministerio (de Agricultura) estima que podríamos tener entre 60.000 y 120.000 has de “raps” (canola) en la zona sur. Ahora hay alrededor de 20.000, pero el país ha tenido períodos, como en la época en que se producía aceite, en que se llegó a contar con 70.000 has de “raps”. Hay un espacio enorme de trabajo, empleo e innovación”, aseveró.

Sostuvo a su vez, que la producción chilena de biocombustibles seguirá el ejemplo alemán, porque como en ese país, en Chile, el criterio también será que el diesel común, derivado del crudo, pueda mezclarse con un máximo de 5% de biodiesel.

Adelantó que “en este momento tenemos un grupo de especialistas en Alemania participando en una gira tecnológica haciendo contactos con empresas alemanas. Se estima que en 5 ó 6 años más deberíamos tener diseños comerciales”.

Destacó que una de las prioridades del Ministerio es trabajar en una política de biocombustibles, “es por eso que este tema es relevante para nosotros. Lo que hemos hecho hasta ahora es definir el marco normativo general y como sector agrícola queremos hacer un aporte significativo a estas nuevas alternativas”.

El Ministro detalló varios de los beneficios del uso de biocombustibles: ser energías no contaminantes con el medio ambiente, combatir el calentamiento global, diversificar la matriz energética del país, brindar un nuevo impulso a la industria agrícola del centro sur del país, promover la mano de obra y aumentar la rentabilidad de los cultivos requeridos como materia prima.

Por último refirió que para el consumidor va a ser un gran aporte, porque contará con una nueva alternativa de combustible que será más limpio y menos contaminante. “Este factor debiera ser decisivo a la hora de comprar bencina o petróleo puro y en lo que respecta a precios, no debiera existir gran diferencia con las demás gasolinas y petróleo”, concluyó.

viernes, junio 27, 2008

Sin oir advertencias de expertos internacionales, Chile crea comisión asesora para Biocombustibles


El ministro de Energía, Marcelo Tokman, anunció que la Presidenta Michelle Bachelet decidió crear una Comisión Asesora Interministerial en materia de biocombustibles.

La misión de la comisión será asesorar a cada ministerio e instituciones públicas en acciones concretas, planes, políticas y medidas para el desarrollo de la cadena de valor y otras actividades relativas a la implementación de estos nuevos combustibles en el mercado chileno.

Tokman, quien realizó el anuncio en la inauguración del seminario Internacional sobre biocombustibles denominado “Jatropha 2008”, señaló que el objetivo final de la comisión es que los distintos servicios públicos que están vinculados a este tema trabajen coherentemente y potenciando sus esfuerzos.

Esta comisión estará conformada por los ministros de Interior, Hacienda, Secretaría General de la Presidencia, Energía, quien la presidirá, Minería, Educación, Agricultura, Medio Ambiente, Bienes Nacionales, Economía y Transporte y Telecomunicaciones, y deberá sesionar con sus titulares a lo menos dos veces al año, y una vez al mes con los representantes que para el efecto haya designado cada Ministro.

La comisión podrá apoyar la fijación de directrices para el desarrollo de los biocombustibles en el país; proponer orientaciones estratégicas y prestar apoyo técnico a los procesos de implementación de la política de los estos combustibles; y entre otros, podrá proponer acciones específicas para cada una de las líneas estratégicas de la política de biocombustibles.

Tokman dijo: "este es un paso muy importante que nos permite ir creando la institucionalidad necesaria para el desarrollo de los biocombustibles en Chile".

"Hemos eximido a los biocombustibles del impuesto específico que grava a la gasolina y al diésel; autorizamos la mezcla de 2 y de 5 por ciento de bioetanol con gasolina y de biodiésel con diésel; contamos además con la cooperación técnica del gobierno brasileño lo que ha implicado visitas a y desde ese país. A través de Corfo se está promoviendo la formación de un consorcio tecnológico para la investigación de biocombustibles lignocelulosicos (en base a residuos forestales), y durante este año Codelco y Enap comprarán biodiésel para utilizarlo en sus maquinarias y en flotas de transporte con el objetivo de evaluar su funcionamiento", precisó Tokman.

Fuente: Radio Universidad de Chile ( http://www.radio.uchile.cl/notas.aspx?idNota=45941 )

Biocombustibles: Intermon - Oxfam advierte que aceleran el Cambio Climático

La organización Intermon-Oxfam advierte en un informe que las políticas de biocombustibles que promueven los países industrializados son 'profundamente erróneas y pueden agravar el cambio climático'.




















El informe, que ha presentado hoy el portavoz de cambio climático de esta ONG, José Antonio Hernández, concluye que las políticas actuales no ofrecen medios seguros ni eficaces para combatir el cambio climático ni para reducir la dependencia energética del petróleo.

Los mandatos para los biocombustibles han creado más pobreza en los países productores de Africa y Asia, con peores condiciones laborales y falta de acceso a la alimentación, y son responsables de un 30 por ciento del incremento de los precios de los alimentos, más del 60 por ciento del aumento de la demanda de cereales y oleaginosas se ha dedicado a biocombustibles, ha dicho Hernández.

El portavoz de Intermon-Oxfam ha añadido que 'no pueden ser el pilar del cambio de la dependencia del petróleo', y se lamentó de la baja inversión europea en investigación, pues 'sólo un 2 por ciento de las subvenciones se dedican a las futuras generaciones de biocombustibles'.

Criticó la propuesta de revisión de la directiva de la Unión Europea de biocombustibles, a debate en la comisión de industria y energía del Parlamento Europeo, de incrementar en un 10 por ciento su producción para el 2020, que ha recibido 1.400 enmiendas y que Intermon-Oxfam pide que se congele.

lunes, junio 02, 2008

Cambio climático amenaza abastecimiento energético en Brasil

Según un estudio realizado en el país carioca, el calentamiento global afectará la producción de oleaginosas como girasol, ricino y palma, que actualmente se utilizan en el nordeste del país como fuente para la producción de biodiesel.

Los cambios climáticos obligarán a Brasil a adoptar algunas modificaciones en su sistema de energía para evitar una crisis de desabastecimiento en el futuro, según un estudio divulgado hoy por la Universidad Federal de Río de Janeiro.

De acuerdo con las previsiones de los investigadores del Instituto de Posgraduación y Pesquisas en Ingeniería (Coppe) de la Universidad, por la actual tendencia, los cambios climáticos reducirán la potencia de las hidroeléctricas brasileñas y el potencial de la generación eólica.

Los cálculos fueron hechos para 2100 tanto para un escenario conservador de cambios climáticos -es decir, con las reducciones en las emisiones de gases contaminantes a las que se han comprometido las naciones industrializadas-, como para un escenario más pesimista.

El estudio, que se refiere exclusivamente a los efectos del calentamiento global sobre las fuentes renovables, fue patrocinado por Reino Unido a través del Fondo Global Opportunity.

Según el estudio, el calentamiento global provocará una disminución en el caudal de los ríos y, por lo tanto, reducirá la capacidad de generación de las hidroeléctricas, actualmente la principal fuente de energía de Brasil (85 por ciento de la matriz).

De la misma forma, con menos vientos, el potencial de generación eólico, que Brasil apenas comienza a explotar en el nordeste del país, perderá ventajas.

De acuerdo con los especialistas del Coppe, el calentamiento global afectará la producción de oleaginosas como girasol, ricino y palma, que actualmente se utilizan en el nordeste del país como fuente para la producción de biodiesel.

Y la necesidad de aumentar la producción de alimentos reducirá el área actualmente destinada al cultivo de plantas destinas a la fabricación de biocombustibles.

El estudio asegura además que, sin tener en cuenta el aumento normal del consumo, apenas los cambios climáticos provocarán un crecimiento del ocho por ciento en la demanda brasileña de electricidad, por el mayor uso de sistemas de refrigeración.

Según los especialistas, la producción de energía a partir de hidroeléctricas sufrirá en 2100 una caída de entre el 1 por ciento, en las condiciones más optimistas, y el 2,2 por ciento, en la peor de las posibilidades, como consecuencia de la reducción de los caudales y de posibles sequías prolongadas.

El estudio analizó el efecto de los cambios climáticos en las cuencas de los ríos Paraná, Grande, Paranaíba, San Francisco y Tocantins, en los que están ubicados las centrales responsables por el 70 por ciento de la capacidad instalada del país.

En algunos casos, como en las hidroeléctricas que Brasil planea construir en el río Madera, la pérdida de capacidad de potencia puede llegar al 15 por ciento, o hasta el 27 por ciento en el río San Francisco.

El potencial de generación de energía eólica caerá en un 60 por ciento, según los cálculos hechos por los especialistas a partir de la reducción prevista de la velocidad de los vientos hasta 2100.

Pese a que aumentará el potencial de los generadores eólicos construidos en el litoral brasileño, ese crecimiento no será capaz de compensar las pérdidas que sufrirán los generadores ubicados en el interior.

El estudio destaca principalmente la situación del nordeste brasileño, una empobrecida región que sufre sequías periódicas y cuyas condiciones tienden a empeorar con los cambios climáticos.

"Las regiones áridas serán más áridas y el problema de irrigación aumentará", según Alexandre Szklo, uno de los autores del estudio.

La investigación señala, que pese a que el calentamiento global hará inviable la producción de palma y ricino en el nordeste del país, el cultivo de caña de azúcar, fuente del etanol, podrá crecer debido a que la planta es más resistente a las altas temperaturas.

sábado, febrero 09, 2008

Los Biocombustibles acelerarían el proceso de calentamiento global

La prisa de Estados Unidos por aumentar las plantaciones de granos destinados a la producción de biocombustibles es considerada por muchos una de las causas del aumento del precio de los alimentos.












Dos estudios publicados en la prestigiosa revista Science afirman ahora que el etanol y otros biocombustibles no sólo no representan una alternativa para disminuir las emisiones de gases contaminantes, sino que su producción las aumentan.

Los trabajos de la Universidad de Minnesota y de la asociación Nature Conservancy calculan a partir de un patrón agrícola universal que el etanol duplica la emisión de gases de efecto invernadero en un plazo de 30 años, además de producirse a costa de alimento y de labrado de tierras vírgenes.

Los autores aseguran que su investigación es las más completa hasta ahora dedicada a los efectos de la producción de ese tipo de combustibles.

Según los informes, la utilización de selvas tropicales, turbas y savanas para plantar maíz, caña de azucar y otros granos utilizados para los biocombustibles produce entre 17 y 240 veces más dióxido de carbono que lo que se ahorra reemplazando combustibles fósiles.

La razón es que las plantas y los suelos son grandes almacenadores de carbono. Durante el cultivo, ese gas escapa en forma de dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global, sostienen los investigadores.

Así, los autores calculan que en Indonesia harán falta 423 años para saldar el déficit producido por la dedicación de tierras al cultivo de palmeras, mientras que Amazonas llevará 319 años recuperar las emisiones de carbono por la plantación de soja para biodiesel.

En suma, los biocombustibles tardarían 167 años en dejar de contribuir al cambio climático, concluye el estudio.

"No contamos con los incentivos adecuados, porque los propietarios de tierras son recompensados por plantar palmeras para producir aceite y otros productos, pero no por la gestión del carbono", dijo uno de los autores, Stephen Polasky, de la Universidad de Minnesota.

AUMENTO DE PRECIOS
El gran impulso para el desarrollo de biocombustibles se produjo a principios de 2007, cuando el Presidente estadounidense, George W. Bush, propuso reemplazar en 2017 un 15 por ciento del consumo anual de petróleo por energías alternativas, un importante aumento con respecto al tres por ciento actual. El Congreso apoyó su plan.

El Earth Policy Institute de Washington estimó que las destilerías de etanol necesitarían 139 millones de toneladas de maíz este año - casi la mitad de la cosecha de todo el país- para cubrir la demanda de Estados Unidos. Y esto es sólo el comienzo.

Según el estudio, eso implica no sólo un alza de precios, sino también el desplazamiento del cultivo de maíz y otros granos a terceros países y regiones, incluyendo Amazonas. No tiene sentido consagrar más tierra a la producción de biocombustibles, afirman los científicos, porque "todos los biocombustibles que estamos utilizando causan destrucción del hábitat".

En último término, ese tipo de energía contribuye a la escasez de alimentos. "La agrícultura global está produciendo actualmente comida para 6.000 millones de personas. Producir biocombustibles basados en alimento también hará necesario que se siga dedicando más tierra a la agricultura", advirtió en un comunicado Joe Fargione, de Nature Conservancy.

Estados Unidos es el segundo mayor productor mundial de etanol, después de Brasil, que obtiene más del 40 por ciento del combustible utilizado para transporte de fuentes renovables, sobre todo de caña de azúcar.

En todo caso, esta nueva hipótesis viene a contradecir buena parte de los beneficios que diversos informes habían atribuido hasta ahora a la producción y consumo de biocombustibles.

(La Tercera)

martes, noviembre 27, 2007

Informe de la ONU responsabiliza a países ricos por efectos del cambio climático

El documento, desarrollado por los Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y para el Medio Ambiente (PNUMA), sostiene que "los países desarrollados son quienes deben asumir el liderazgo, ya que tienen la carga de responsabilidad histórica del problema".

El mundo desarrollado debe asumir la mayor parte de la responsabilidad y de los costos de la lucha por frenar el proceso de cambios climáticos, pese a que los países en desarrollo de mayor ingreso no pueden eximirse de la tarea de reducir sus emisiones de gases contaminantes.

Este es el claro mensaje lanzado por el Informe sobre Desarrollo Humano 2007 lanzado hoy en Brasilia por los Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y para el Medio Ambiente (PNUMA), que advierte que la contribución de los países menos desarrollados debe hacerse sin causar daños a su crecimiento económico.

"Muchos países de ingreso mediano se están convirtiendo en emisores significativos (de gases de efecto invernadero) en términos agregados, pero no tienen la deuda de carbono con el mundo que han acumulado por países desarrollados y, en términos per cápita, aún siguen siendo emisores pequeños", afirma el documento.

Asimismo, el documento subraya que "los países desarrollados son quienes deben asumir el liderazgo, ya que tienen la carga de responsabilidad histórica del problema", y además "cuentan con los recursos financieros y las capacidades tecnológicas para iniciar reducciones profundas y prontas en las emisiones".

Pese a que advierte que "la credibilidad de cualquier acuerdo multilateral dependerá de la participación de los principales emisores del mundo en desarrollo", el informe afirma que, "en función de los principios básicos de equidad y el imperativo del desarrollo humano de ampliar el acceso a la energía, los países en desarrollo deben contar con la flexibilidad suficiente para hacer la transición hacia un crecimiento bajo en emisiones de carbono a un ritmo coherente con sus capacidades".

En este sentido, el documento considera esencial que el tratado sobre cambio climático que reemplazará a partir de 2012 el Protocolo de Kyoto contemple "sistemas de financiamiento y transferencias tecnológicas" capaces de "derribar obstáculos que impiden desembolso rápido en las tecnologías con bajas emisiones de carbono necesarias para evitar el cambio climático peligroso".

Además, apunta que "los esfuerzos de mitigación se verían fortalecidos con una cooperación destinada a apoyar la conservación y la gestión sostenible de los bosques tropicales".

En cuanto a la reducción de las emisiones, el documento apunta que el acuerdo debería permitirles a los países en desarrollo alcanzar un tope en 2020, "para luego aplicar reducciones del 20 por ciento antes de 2050".

Mucho más duras son las recomendaciones para las naciones desarrolladas, que "deberían reducir sus emisiones en por lo menos 80 por ciento, con reducciones de 30 por ciento de aquí hasta el año 2020".

ACUSA FALTA DE COMPROMISO
El documento lanza duras críticas a los países ricos, acusados de no reflejar en acciones concretas sus compromisos y discursos de preocupación por el cambio climático.

"Aquellas personas que luchan día a día por mejorar una vida en condiciones de miseria absoluta y hambre deberían tener la primera prioridad en materia de solidaridad humana", apunta.

Según el informe, "los pobres del mundo y las futuras generaciones no pueden permitirse la complacencia y las evasivas que todavía caracterizan las negociaciones internacionales sobre cambio climático".

Entre los ejemplos, el documento menciona los aranceles dictados por Unión Europea y Estados Unidos para la importación del etanol brasileño que, al ser producido en base a la caña de azúcar, es "más eficiente para reducir las emisiones de carbono".

"El problema es que las importaciones de etanol brasileño están limitadas por altos aranceles. La eliminación de esos aranceles generaría beneficios no sólo para Brasil, sino también para mitigar el cambio climático", expresa el texto.

Además, el documento critica duramente los escasos recursos financieros destinados por los países desarrollados para ayudar a los países pobres, que son los más vulnerables y los que más necesitan ayuda para adaptarse a las consecuencias del cambio climático.

"Según las palabras de Desmond Tutu, ex arzobispo de Ciudad del Cabo, vamos camino a un verdadero apartheid en cuanto a adaptación", dice el informe, que apunta que la financiación internacional alcanza hasta ahora unos 26 millones de dólares, una cifra "que equivale a lo que gasta en una semana el programa de protección contra inundaciones del Reino Unido".

El documento recuerda que los fondos comprometidos con programas de adaptación suman hoy 279 millones "para ser desembolsados en el transcurso de varios años".

"Aunque es una mejora respecto del anterior compromiso, es sólo una fracción de lo que se necesita y representa menos de la mitad de lo que el estado germano de Baden-Würtemberg asignará al fortalecimiento de sus diques de protección", agrega el informe, que estima en 86.000 millones de dólares hasta 2016 el monto necesario para un programa de adaptación eficaz en los países en desarrollo.

DPA

(www.tercera.cl )

(http://www.latercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5726_314691437,00.html)