
jueves, noviembre 27, 2008
El cambio climático extinguió los osos europeos milenios antes de lo que se creía

domingo, noviembre 02, 2008
WWF/Adena alerta que nuevos PGOU 'olvidan' los efectos del cambio climático

Los nuevos planes generales de ordenación urbana (PGOU), especialmente en los municipios del litoral Mediterráneo, 'olvidan' los efectos del cambio climático, como la disminución de agua o el aumento del nivel del mar, ha advertido el portavoz nacional de WWF/Adena, Carlos Vallecillo. (TERRA - EFE)
En declaraciones a Efe, Vallecillo, que ha visitado Alicante para presentar el informe 'Living planet report 2008', ha recordado que los PGOU rigen el desarrollo urbanístico de las ciudades durante décadas y que, a pesar de ello, tienen el denominador común de que no incorporan estudios dirigidos a tratar de amortiguar las consecuencias del calentamiento global.
miércoles, octubre 15, 2008
CINCO PREDICCIONES PARA EL CAMBIO CLIMATICO EN EL PLANETA

by Stacy Feldman - Oct 14th, 2008
Es el año 2030. La crisis climática ha alcanzado el fin de su etapa inicial. Y los autores del estudio buscan saber: ¿Está el cambio climático devastando el planeta, o fueron exitosos los esfuerzos para combatirlo?
Ellos entregan cinco predicciones – cinco posibles “escenarios climáticos”- que enfrentan el problema de formas distintas. Algunas lodosas y “tecno-optimistas”, otras “sombrías y seguras del colapso”. Pero en todas ellas, la negación ya no es una posibilidad. El “Futuro del Clima” del mundo, alrededor del 2030 podría verse de las siguientes formas:
Escenario 1. Eficiencia Primero
La rápida innovación en eficiencia energética y las nuevas tecnologías han creado una economía baja en carbón, con una pequeña necesidad de cambios en estilos de vida y prácticas económicas. Carne artificialmente cultivada alimenta a cientos de millones, supercomputadoras asesoran a los gobiernos, y paredes de eco-concreto protegen
Escenario 2.) Transformación de servicios
El carbón es uno de los más caros insumos. Las empresas ahora venden servicios en vez de productos, y los buenos ciudadanos comparten con sus vecinos. Nadie es propietario de un automóvil, porque es demasiado caro, y los atletas acaban de organizar las primeras Olimpiadas virtuales, quedándose en casa y compitiendo a través del ciberespacio.

La OTAN está lista para ir a la guerra si es necesario defender el Tratado sobre Cambio Climático de Beijing del 2020, y los recortes de agua ya han forzado el abandono de la zona central de Australia y de Oklahoma. La dramática transformación de las empresas ha sido dolorosa, con un alza del desempleo en el viejo sector del carbón. La escasez de combustible es un gran problema al que las Mega-ciudades en crecimiento apenas logran adaptarse.
Escenario 3: Redefiniendo el Progreso
La depresión global entre el 2009 y el 2018 forzó a los gobiernos a regular fuertemente la economía y a instar a los ciudadanos a priorizar la calidad de vida por encima de la ganancia material. Los países compiten por anotar el puntaje más alto en la lista de Bienestar del Banco Mundial y
Escenario 4. Economía Medioambiental de Guerra
Este es un mundo que despertó tarde al tema del cambio climático. Fuertes medidas han sido adoptadas para combatirlo, impulsando a los mercados hacia el último límite sobre qué pueden entregar.

La economía medioambiental de guerra se refiere a un quiebre posterior al tratado de Kyoto, donde un pacto global solo fue firmado hacia el año 2017. Los gobiernos promovieron fuertes acciones para alzarlo por última vez, reformulando sus economías para enfocar todos sus recursos en el cambio climático.
Las libertades civiles han sido suprimidas. En algunos países, las personas necesitan una licencia para tener hijos, y si se exceden en su consumo habitual de energía doméstica, el monitor de carbón apagará sus suministros. Los eco-refugiados de Bangladesh y de las islas del pacífico constituyen un 18% de la población de Nueva Zelanda y en la Antártica se espera alcanzar los 3.5 millones de habitantes para el 2040.
Escenario 5: Mundo Proteccionista
El acuerdo sobre el clima del año 2012 colapsó en medio de acusaciones cruzadas de engaños y de monopolios ocultos de poder. La globalización se fracturó entre bloques proteccionistas y países que desarrollaron estrategias de avance en solitario, combatiendo en cruentas guerras por el control de los recursos.

Los soldados que luchan por naciones y por empresas pelean por petróleo, gas y oro en el paso del noroeste que se deshiela. Facciones violentas explotan el caos amenazando lanzar devastadores ataques bioquímicos. Los Ciberterroristas que operan desde zonas seguras en estados fracasados, ya han llevado a la bancarrota a dos multinacionales. Las acciones para mitigar el cambio climático son casi abandonadas.
Estos 5 mundos se revelan como una mezcolanza de extrañezas y extremos. Pero los autores alegan que el estudio no es ciencia ficción, sino que proviene de la investigación de las actitudes políticas y conductuales de gobiernos y personas frente al cambio climático, y que no son porque-sí.
Explorar el futuro de esta forma puede ayudar a prepararnos para efrentar una amplia gama de posibilidades. Incluso, podría servir para desarrollar ideas que nos ayuden a construirlo. Podría. Juzgue usted.
Es necesario darle una repasada a los escenarios. Y si el cinismo estremece, aquí van unos pequeños consejos de los autores:
"Para hacer el esfuerzo de ampliar la mente y avanzar 22 años hasta el 2030, es útil considerar la escala de cambios que el mundo ha visto en los últimos 22 años desde 1986. La guerra fría y
Podemos esperar que el año 2030 sea, al menos, diferente al 2008, tal como lo es en comparación a 1986.
martes, septiembre 09, 2008
OXFAM: Derechos humanos deben ser clave en acuerdo climático

El respeto y la responsabilidad legal por los derechos humanos deben estar en el centro de cualquier nuevo acuerdo para enfrentar el cambio climático, dijo el martes el grupo de ayuda Oxfam, resaltando que las naciones ricas tienen que asumir la mayor parte de los costos.
"El cambio climático fue visto primero como un problema científico, luego como uno económico. Ahora se ha convertido en un tema de justicia internacional," afirmó la autora del reporte Kate Raworth.
"Los principios de los derechos humanos dan una alternativa a la mirada de que todo, desde el carbón hasta la desnutrición, puede tener precio, comparado o comercializado," señaló. "Estos principios deben ser puestos en el corazón de un acuerdo global que detenga al cambio climático mundial," agregó.
Lejos del objetivo de reducir a la mitad las emisiones globales de carbono para el 2050, un nuevo acuerdo climático que reemplace al Protocolo de Kyoto, el cual expira en el 2012, debe fijar un objetivo del 80 por ciento, indicó Oxfam.
La organización sostuvo que los países ricos deben encabezar el proceso y dar un paso al frente en la disminución de las emisiones de dióxido de carbono y en ayudar a las naciones mas pobres a adaptarse al cambio climático, que ya es inevitable.
Aunque dijo que algunos países se muestran renuentes en las negociaciones para un nuevo pacto que se supone será acordado a fines del próximo año en Copenhagen, dando tres años a los países para que lo ratifiquen a fin de permitir un paréntesis tras el fin de Kyoto.
"Ellos están usando argumentos económicos espurios para hacer lo menos posible cuando de hecho moralmente, la ciencia y los derechos humanos exigen mucho más de ellos," dijo Raworth.
Hay un amplio acuerdo sobre los esfuerzos que deben realizarse para limitar el aumento de la temperatura a sólo 2 grados. Aunque ahora los científicos creen que un incremento de 4 grados es mucho más probable, trayendo consigo cambios catastróficos y la extinción de especies.
El miércoles, Gran Bretaña y Bangladesh, uno de los países más pobres que está enfrentando los principales problemas del cambio climático, firmarán un acuerdo para permitir transferencias directas de dinero destinadas a ayudar con los costos de adaptación al calentamiento global.
jueves, septiembre 04, 2008
El mar subiría 2 metros, y no 6 como vaticinan algunos
Los investigadores advirtieron que aunque no sean seis, los dos metros de subida en el nivel del mar serán catastróficos para muchos países costeros, que verán perder partes importantes de sus territorios.
El grupo, al cual se unieron investigadores de otras universidades estadounidenses, determinó que el aumento de esos niveles será de uno a dos metros a finales de siglo.
"Más de dos metros son físicamente imposibles", señalaron los científicos, quienes advirtieron que esa altura sólo podría superarse en caso de que se acelerase extremadamente el tiempo que tarda el hielo en llegar al mar.
"El enfoque del estudio es muy simple: las consideraciones físicas muestran que algunas de las predicciones sobre grandes aumentos (de los niveles) marinos son improbables. Esto es simplemente porque no existe forma de que el hielo pueda llegar al océano tan rápidamente", manifestó Pfeffer respecto al estudio publicado por la revista Science.
Es poco probable que los procesos oceanográficos o climáticos lo eliminen en el siglo actual, añadió.
EVIDENCIA CIENTIFICA
No obstante, el científico manifestó que las autoridades deben contar con pronósticos precisos para que las comunidades, las ciudades y los países diseñen planes efectivos de protección.
"Si pensamos que serán dos metros y se registran 60 centímetros (de aumento del nivel del mar), o al revés, podríamos estar gastando miles de millones de dólares en resolver problemas equivocados", añadió.
martes, septiembre 02, 2008
TEORIAS DE FRAUDE: fundamentación política Republicana contra el Cambio Climático
As the estimated cost of measures proposed by politicians to “combat global warming” soars ever higher - such as the International Energy Council’s $45 trillion - “fighting climate change” has become the single most expensive item on the world’s political agenda.
As Senators Obama and McCain vie with the leaders of the European Union to promise 50, 60, even 80 per cent cuts in “carbon emissions”, it is clear that to realise even half their imaginary targets would necessitate a dramatic change in how we all live, and a drastic reduction in living standards.
All this makes it rather important to know just why our politicians have come to believe that global warming is the most serious challenge confronting mankind, and just how reliable is the evidence for the theory on which their policies are based.
By far the most influential player in putting climate change at the top of the global agenda has been the UN’s Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), set up in 1988, not least on the initiative of the Thatcher government. (This was why the first chairman of its scientific working group was Sir John Houghton, then the head of the UK’s Meteorological Office.)
Through a succession of reports and international conferences, it was the IPCC which led to the 1997 Kyoto Protocol, soon to have an even more ambitious successor, to be agreed in Copenhagen next year.
The common view of the IPCC is that it consists of 2,500 of the world’s leading scientists who, after carefully weighing all the evidence, have arrived at a “consensus” that world temperatures are rising disastrously, and that the only plausible cause has been rising levels of CO2 and other man-made greenhouse gases.
Read more by Christopher Booker
In fact, as has become ever more apparent over the past 20 years -not least thanks to the evidence of a succession of scientists who have participated in the IPCC itself - the reality of this curious body could scarcely be more different.
It is not so much a scientific as a political organisation. Its brief has never been to look dispassionately at all the evidence for man-made global warming: it has always taken this as an accepted fact.
Indeed only a comparatively small part of its reports are concerned with the science of climate change at all. The greater part must start by accepting the official line, and are concerned only with assessing the impact of warming and what should be done about it.
In reality the IPCC’s agenda has always been tightly controlled by the small group of officials at its head.
As one recent study has shown, of the 53 contributors to the key Chapter 9 of the latest report dealing with the basic science (most of them British and American, and 10 of them associated with the Hadley Centre, part of the UK Met Office), 37 belong to a closely related network of academics who are all active promoters of the official warming thesis. It is on the projections of their computer models that all the IPCC’s predictions of future warming are based.
The final step in the process is that, before each report is published, a “Summary for Policymakers” is drafted by those at the top of the IPCC, to which governments can make input. It is this which makes headlines in the media, and which all too frequently eliminates the more carefully qualified findings of contributors to the report itself.
The idea that the IPCC represents any kind of genuine scientific “consensus” is a complete fiction. Again and again there have been examples of how evidence has been manipulated to promote the official line, the most glaring instance being the notorious “hockey stick”.
Initially the advocates of global warming had one huge problem. Evidence from all over the world indicated that the earth was hotter 1,000 years ago than it is today. This was so generally accepted that the first two IPCC reports included a graph, based on work by Sir John Houghton himself, showing that temperatures were higher in what is known as the Mediaeval Warming period than they were in the 1990s.
The trouble was that this blew a mighty hole in the thesis that warming was caused only by recent man-made CO2.
Then in 1999 an obscure young US physicist, Michael Mann, came up with a new graph like nothing seen before. Instead of the familiar rises and falls in temperature over the past 1,000 years, the line ran virtually flat, only curving up dramatically at the end in a hockey-stick shape to show recent decades as easily the hottest on record.
This was just what the IPCC wanted, The Mediaeval Warming had simply been wiped from the record. When its next report came along in 2001, Mann’s graph was given top billing, appearing right at the top of page one of the Summary for Policymakers and five more times in the report proper.
But then two Canadian computer analysts, Steve McIntyre and Ross McKitrick, got to work on how Mann had arrived at his graph.
When, with great difficulty, they eventually persuaded Mann to hand over his data, it turned out he had built into his programme an algorithm which would produce a hockey stick shape whatever data were fed into it. Even numbers from the phonebook would come out looking like a hockey stick.
By the time of its latest report, last year, the IPCC had an even greater problem. Far from continuing to rise in line with rising CO2, as its computer models predicted they should, global temperatures since the abnormally hot year of 1998 had flattened out at a lower level and were even falling - a trend confirmed by Nasa’s satellite readings over the past 18 months.
So pronounced has this been that even scientists supporting the warmist thesis now concede that, due to changes in ocean currents, we can expect a decade or more of “cooling”, before the “underlying warming trend” reappears.
The point is that none of this was predicted by the computer models on which the IPCC relies. Among the ever-growing mountain of informed criticism of the IPCC’s methods, a detailed study by an Australian analyst John McLean (to find it, Google “Prejudiced authors, prejudiced findings”) shows just how incestuously linked are most of the core group of academics whose models underpin everything the IPCC wishes us to believe about global warming.
The significance of the past year is not just that the vaunted “consensus” on the forces driving our climate has been blown apart as never before, but that a new “counter-consensus” has been emerging among thousands of scientists across the world, given expression in last March’s Manhattan Declaration by the so-called Non-Governmental Panel on Climate Change.
This wholly repudiates the IPCC process, showing how its computer models are hopelessly biased, based on unreliable data and programmed to ignore many of the genuine drivers of climate change, from variations in solar activity to those cyclical shifts in ocean currents.
As it was put by Roger Cohen, a senior US physicist formerly involved with the IPCC process, who long accepted its orthodoxy: “I was appalled at how flimsy the case is. I was also appalled at the behaviour of many of those who helped produce the IPCC reports and by many of those who promote it.
“In particular I am referring to the arrogance, the activities aimed at shutting down debate; the outright fabrications; the mindless defense of bogus science; and the politicisation of the IPCC process and the science process itself.”
Yet it is at just this moment, when the IPCC’s house of cards is crumbling, that the politicians of the Western world are using it to propose steps that can only damage our way of life beyond recognition. It really is time for that “counter-consensus” to be taken seriously.
This article shows clearly that the mindless pronouncements of climate change politicians are based on scientific fraud. As a US citizen as well as the British Civil List Scientist I strongly advocate voting Republican in the next Presidential election. I have been consistently opposing the global warming fraud and the wind turbine fraud for about a decade, and I am on record as doing so. In fact I have posted hundreds of messages on this site opposing both ideas.
domingo, agosto 17, 2008
Aysén: Represas no serían necesarias para cubrir demanda energética

Si sólo se aprovecha el potencial técnicamente factible de ERNC (equivalentes a 10.803 MW), la matriz eléctrica del año 2025 podría abastecerse en 47,5% con ERNC; en tanto, si la autoridad adopta una decidida política de promoción de la Eficiencia Energética (pues el potencial de disminución del consumo es de 23,3% al año 2025) y aprovecha el potencial técnicamente factible de las ERNC (equivalente a 47,5%), Chile podría abastecer hasta 70,8% de la matriz eléctrica del Sistema Interconectado Central (SIC) mediante ambas opciones, lo que anula la necesidad de construir nuevas represas o una planta nuclear, según la recomendación de las mayores empresas eléctricas del país y el sector exportador de recursos naturales.
Esto implicaría, reconoce el estudio, una mayor inversión inicial para exploración y construcción de los proyectos, pero se trataría -concluye- de dineros recuperables en lapso de una década, puesto que las tecnologías mencionadas utilizan recursos renovables (viento, calor de la tierra, calor y luminosidad del sol, gas proveniente de desechos, etcétera), que además de ser abundantes en el territorio, no son vulnerables a las fluctuaciones de precios internacionales.
El estudio demuestra finalmente que las Energías Renovables No Convencionales y la eficiencia energética permitirían garantizar la independencia del suministro eléctrico, disminuir las emisiones que aceleran el calentamiento global y estabilizar el precio de la electricidad, que en el año reciente se ha incrementado más de 30% en el país, a causa de la dependencia del petróleo y el déficit de agua en los principales embalses.
lunes, julio 14, 2008
Estudio: Cambio climático aumentaría el número de casos de piedras renales
EEUU.- La subida de las temperaturas derivada del cambio climático aumentará los casos de piedras de riñón en toda Norteamérica, según un estudio de la Universidad de Texas en Dallas (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS). Los investigadores, dirigidos por Tom Brikowski, examinaron cómo la incidencia de las piedras de riñón cambiaría con el aumento de las temperaturas y sugieren que el trastorno podría aumentar en todo Estados Unidos alrededor del 30 por ciento en la mayoría de áreas afectadas.
Además, calculan que los costes directos e indirectos de tratar aproximadamente 2 millones de nuevos casos de piedras de riñón al año aumentarían en alrededor de mil millones hacia el año 2050, lo que supone un 25 por ciento más del gasto actual.
Investigaciones previas han descubierto que el riesgo de la formación de piedras en el riñón aumenta debido a un reducido volumen urinario, lo que refleja el estado de la hidratación del organismo.
Aunque se desconoce la respuesta a la formación de piedras en el riñón ante el aumento de la temperatura, los investigadores indican que la incidencia del trastorno es mayor en las partes más cálidas del país, sobre todo en el sudeste, posiblemente debido a la pérdida de fluidos en el clima cálido.
Los autores advierten que si el riesgo aumenta directamente con la temperatura, las regiones costeras con mucha población serían las que soportarían los aumentos más elevados.
domingo, julio 13, 2008
Cambio climático influirá en la distribución geográfica de enfermedades en el mundo

“El incremento de las enfermedades transmisibles por agua, alimentos, vectores y roedores; las enfermedades y muertes asociadas a la temperatura, así como el impacto de la escasez de agua y alimentos son algunos de los riesgos que padecerá la población mundial a causa de los cambios ambientales y climáticos“.
El planteamiento anterior lo hizo, en su ponencia Planeta Azul, el geógrafo Rafael Lairet durante el I Curso Internacional Cambio Climático Global y la Salud en el Siglo XXI, organizado por el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Salud.
Su experiencia como profesor universitario, colaborador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y funcionario adscrito al Planetario Humboldt le valió para ofrecer un amplio panorama del planeta Tierra y los cambios experimentados desde su origen hasta convertirse en el hábitat de la humanidad.
Un boletín de prensa del Ministerio del Poder Popular para la Salud, refiere que Lairet señaló que la tierra está siendo sometida a un deterioro vertiginoso producto de la irresponsable acción del hombre, reseña un comunicado de prensa.
Explicó: 'Los dos factores que lo hacen un lugar para la vida: distancia entre la Tierra y el sol, la temperatura promedio de 15ºC y la existencia de agua; el tamaño de la Tierra, lo cual asegura una atmósfera suficiente para los millones de seres vivos que residen en ella'.
También abarcó los procesos naturales como causas de las transformaciones de la Tierra, que inciden en la progresiva disminución de sus condiciones de habitabilidad al verse afectada por el cambio climático, considerado éste como el principal problema de la humanidad que perturba a todos y genera pobreza.
El catedrático destacó los procesos como la desaparición de grandes lagos, tal es el caso del Chad (África) cuya profundidad se redujo de 154 metros hace 6.000 años a tan sólo 2 ó 4 metros en la actualidad; grandes sequías que perjudican a Europa y África; pérdida de volumen de glaciares de montaña en India y Los Andes americanos; retroceso de los casquetes de la Antártica e inundaciones.
También habló de los efectos devastadores de hechos antrópicos (intervención humana) como la fragmentación del paisaje a causa de la quema y la deforestación; al igual que la desertificación causada tanto por variaciones climáticas como por los cultivos, el pastoreo excesivo y la falta de riego.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo lo anterior se traducirá en olas de calor, fenómenos meteorológicos extremos, comportamiento errático de las lluvias y cambios de temperatura que afectarán a la población con repercusiones de los eventos extremos en la salud, efectos vinculados a la contaminación atmosférica; consecuencias mentales, nutricionales e infecciosas.
Igualmente, se cree que cambiará la distribución geográfica de las enfermedades, se agudizarán los efectos del Niño (cólera, hantavirus, fiebre de Rift Valley), habrá presencia de malaria en zonas altas de áreas tropicales, además de la posibilidad que el Sindrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y la Influenza Aviar se conviertan en pandemias.
De seguir la situación como va, se calcula que la desertificación llegará a 47% en 2060; habrá menos capacidad de recuperación de los embalses, el cambio en los caudales alterará la calidad del agua.
Así también se marginalizarán los cultivos de café, azúcar y bananas; se reducirá la cría avícola y porcina; habrá menos agua para el consumo humano; además del incremento de enfermedades gastrointestinales, dengue y malaria.
Ante este panorama, entes como los Ministerios de Salud y del Ambiente han acometido acciones entre las que se cuentan labores de saneamiento ambiental, jornadas de vacunación, eliminación de vectores y prevención de enfermedades transmitidas por el agua.
Asimismo, se pusieron en marcha campañas educativas para la preservación del ecosistema, la reforestación, reciclaje, aparte de la firma de acuerdos ambientales como el Protocolo de Kyoto (2004), entre algunas de las iniciativas.
Rafael Lairet hizo llamado: “De no actuar en forma correcta, condenaremos a las nuevas generaciones a un futuro incierto. El destino está en nuestras manos, ya la Tierra nos lo ha advertido”.
( Fuente: ABN 13/07/2008 Caracas - Venezuela)
miércoles, abril 23, 2008
Encuesta de Seguridad Ciudadana:Victimización nacional baja más de 8 puntos
Sin embargo la percepción frente a la delincuencia aumento en 8,2 puntos porcentuales.
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Una disminución considerable a nivel nacional muestra el porcentaje de hogares que indican haber sido víctimas de algún delito desde 2003.
Así lo indican los resultados 2007 de la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana, la que señala que entre 2003 y 2007 la victimización en los hogares decayó en un 8,2 puntos porcentuales.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en regiones las mayores bajas en el nivel de victimización, la presentan las regiones del Maule y de Coquimbo, que presentan un descenso superior a los 20 puntos.
La revictimización, es decir la proporción de hogares que han sido victimizados más de una vez, bajó desde un 46,8% a un 33,7% entre 2006 y 2007.
DELITOS
Respecto de los delitos, en comparación con 2006, se aprecia una disminución en los robos con sorpresa (de 3,1 puntos) y de los robos con fuerza en la vivienda (de 2,2 puntos).
El estudio indica que pese a que la cifra de victimización presenta una caída, la percepción frente a la delincuencia en el país aumento 8,2 puntos.
sábado, febrero 09, 2008
Los Biocombustibles acelerarían el proceso de calentamiento global

Dos estudios publicados en la prestigiosa revista Science afirman ahora que el etanol y otros biocombustibles no sólo no representan una alternativa para disminuir las emisiones de gases contaminantes, sino que su producción las aumentan.
Los trabajos de la Universidad de Minnesota y de la asociación Nature Conservancy calculan a partir de un patrón agrícola universal que el etanol duplica la emisión de gases de efecto invernadero en un plazo de 30 años, además de producirse a costa de alimento y de labrado de tierras vírgenes.
Los autores aseguran que su investigación es las más completa hasta ahora dedicada a los efectos de la producción de ese tipo de combustibles.
Según los informes, la utilización de selvas tropicales, turbas y savanas para plantar maíz, caña de azucar y otros granos utilizados para los biocombustibles produce entre 17 y 240 veces más dióxido de carbono que lo que se ahorra reemplazando combustibles fósiles.
La razón es que las plantas y los suelos son grandes almacenadores de carbono. Durante el cultivo, ese gas escapa en forma de dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global, sostienen los investigadores.
Así, los autores calculan que en Indonesia harán falta 423 años para saldar el déficit producido por la dedicación de tierras al cultivo de palmeras, mientras que Amazonas llevará 319 años recuperar las emisiones de carbono por la plantación de soja para biodiesel.
En suma, los biocombustibles tardarían 167 años en dejar de contribuir al cambio climático, concluye el estudio.
"No contamos con los incentivos adecuados, porque los propietarios de tierras son recompensados por plantar palmeras para producir aceite y otros productos, pero no por la gestión del carbono", dijo uno de los autores, Stephen Polasky, de la Universidad de Minnesota.
AUMENTO DE PRECIOS
El gran impulso para el desarrollo de biocombustibles se produjo a principios de 2007, cuando el Presidente estadounidense, George W. Bush, propuso reemplazar en 2017 un 15 por ciento del consumo anual de petróleo por energías alternativas, un importante aumento con respecto al tres por ciento actual. El Congreso apoyó su plan.
El Earth Policy Institute de Washington estimó que las destilerías de etanol necesitarían 139 millones de toneladas de maíz este año - casi la mitad de la cosecha de todo el país- para cubrir la demanda de Estados Unidos. Y esto es sólo el comienzo.
Según el estudio, eso implica no sólo un alza de precios, sino también el desplazamiento del cultivo de maíz y otros granos a terceros países y regiones, incluyendo Amazonas. No tiene sentido consagrar más tierra a la producción de biocombustibles, afirman los científicos, porque "todos los biocombustibles que estamos utilizando causan destrucción del hábitat".
En último término, ese tipo de energía contribuye a la escasez de alimentos. "La agrícultura global está produciendo actualmente comida para 6.000 millones de personas. Producir biocombustibles basados en alimento también hará necesario que se siga dedicando más tierra a la agricultura", advirtió en un comunicado Joe Fargione, de Nature Conservancy.
Estados Unidos es el segundo mayor productor mundial de etanol, después de Brasil, que obtiene más del 40 por ciento del combustible utilizado para transporte de fuentes renovables, sobre todo de caña de azúcar.
En todo caso, esta nueva hipótesis viene a contradecir buena parte de los beneficios que diversos informes habían atribuido hasta ahora a la producción y consumo de biocombustibles.
(La Tercera)
sábado, enero 26, 2008
Cambio climático afecta más a la salud que a la economía
El cambio climático tendrá consecuencias devastadoras sobre la salud humana, que superarán a los efectos económicos globales, según informó un grupo de investigadores, que instaron a que se actúe rápidamente para proteger a la población mundial.
"Mientras intentamos lograr que haya una rápida reducción de las emisiones para evitar el cambio climático, debemos también controlar los, ahora, inevitables riesgos de salud del actual y futuro cambio climático", dijo el australiano Tony McMichael, quien ha dirigido un estudio conjunto publicado por el British Medical Journal.
"Esto tendrá efectos sanitarios adversos en todas las poblaciones, particularmente en las regiones geográficamente vulnerables y de escasos recursos", agregó el experto.
McMichael, del Centro de Epidemiología y Salud Poblacional de Australia, dijo que el aumento de los incendios forestales, las sequías, las inundaciones y las enfermedades como consecuencia del cambio climático implican una amenaza mucho más importante para el bienestar humano que para la economía.
Un informe de 2006 del ex economista jefe del Banco Mundial, Nicholas Stern, señaló que el cambio climático tiene el potencial de reducir la economía mundial entre un 5 y un 20 por ciento, lo que provocaría un impacto similar al de la Gran Depresión.
Pero McMichael expresó que el problema ambiental traería cambios en los patrones de las enfermedades infecciosas, como consecuencia del deterioro de las cosechas alimenticias y la pérdida de sus medios de trabajo para muchas personas.
Si bien es poco probable el surgimiento de tipos completamente nuevos de enfermedades, sí habría efectos en los patrones de frecuencia, rango y temporada de aparición de muchas condiciones existentes. Un ejemplo de esto sería la posible expansión de entre 20 y 70 millones de personas más el número de expuestos a las zonas de expansión de la malaria en el 2080, agregó.
(La Tercera)
Reuters
martes, noviembre 27, 2007
Informe de la ONU responsabiliza a países ricos por efectos del cambio climático
El mundo desarrollado debe asumir la mayor parte de la responsabilidad y de los costos de la lucha por frenar el proceso de cambios climáticos, pese a que los países en desarrollo de mayor ingreso no pueden eximirse de la tarea de reducir sus emisiones de gases contaminantes.
Este es el claro mensaje lanzado por el Informe sobre Desarrollo Humano 2007 lanzado hoy en Brasilia por los Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y para el Medio Ambiente (PNUMA), que advierte que la contribución de los países menos desarrollados debe hacerse sin causar daños a su crecimiento económico.
"Muchos países de ingreso mediano se están convirtiendo en emisores significativos (de gases de efecto invernadero) en términos agregados, pero no tienen la deuda de carbono con el mundo que han acumulado por países desarrollados y, en términos per cápita, aún siguen siendo emisores pequeños", afirma el documento.
Asimismo, el documento subraya que "los países desarrollados son quienes deben asumir el liderazgo, ya que tienen la carga de responsabilidad histórica del problema", y además "cuentan con los recursos financieros y las capacidades tecnológicas para iniciar reducciones profundas y prontas en las emisiones".
Pese a que advierte que "la credibilidad de cualquier acuerdo multilateral dependerá de la participación de los principales emisores del mundo en desarrollo", el informe afirma que, "en función de los principios básicos de equidad y el imperativo del desarrollo humano de ampliar el acceso a la energía, los países en desarrollo deben contar con la flexibilidad suficiente para hacer la transición hacia un crecimiento bajo en emisiones de carbono a un ritmo coherente con sus capacidades".
En este sentido, el documento considera esencial que el tratado sobre cambio climático que reemplazará a partir de 2012 el Protocolo de Kyoto contemple "sistemas de financiamiento y transferencias tecnológicas" capaces de "derribar obstáculos que impiden desembolso rápido en las tecnologías con bajas emisiones de carbono necesarias para evitar el cambio climático peligroso".
Además, apunta que "los esfuerzos de mitigación se verían fortalecidos con una cooperación destinada a apoyar la conservación y la gestión sostenible de los bosques tropicales".
En cuanto a la reducción de las emisiones, el documento apunta que el acuerdo debería permitirles a los países en desarrollo alcanzar un tope en 2020, "para luego aplicar reducciones del 20 por ciento antes de 2050".
Mucho más duras son las recomendaciones para las naciones desarrolladas, que "deberían reducir sus emisiones en por lo menos 80 por ciento, con reducciones de 30 por ciento de aquí hasta el año 2020".
ACUSA FALTA DE COMPROMISO
El documento lanza duras críticas a los países ricos, acusados de no reflejar en acciones concretas sus compromisos y discursos de preocupación por el cambio climático.
"Aquellas personas que luchan día a día por mejorar una vida en condiciones de miseria absoluta y hambre deberían tener la primera prioridad en materia de solidaridad humana", apunta.
Según el informe, "los pobres del mundo y las futuras generaciones no pueden permitirse la complacencia y las evasivas que todavía caracterizan las negociaciones internacionales sobre cambio climático".
Entre los ejemplos, el documento menciona los aranceles dictados por Unión Europea y Estados Unidos para la importación del etanol brasileño que, al ser producido en base a la caña de azúcar, es "más eficiente para reducir las emisiones de carbono".
"El problema es que las importaciones de etanol brasileño están limitadas por altos aranceles. La eliminación de esos aranceles generaría beneficios no sólo para Brasil, sino también para mitigar el cambio climático", expresa el texto.
Además, el documento critica duramente los escasos recursos financieros destinados por los países desarrollados para ayudar a los países pobres, que son los más vulnerables y los que más necesitan ayuda para adaptarse a las consecuencias del cambio climático.
"Según las palabras de Desmond Tutu, ex arzobispo de Ciudad del Cabo, vamos camino a un verdadero apartheid en cuanto a adaptación", dice el informe, que apunta que la financiación internacional alcanza hasta ahora unos 26 millones de dólares, una cifra "que equivale a lo que gasta en una semana el programa de protección contra inundaciones del Reino Unido".
El documento recuerda que los fondos comprometidos con programas de adaptación suman hoy 279 millones "para ser desembolsados en el transcurso de varios años".
"Aunque es una mejora respecto del anterior compromiso, es sólo una fracción de lo que se necesita y representa menos de la mitad de lo que el estado germano de Baden-Würtemberg asignará al fortalecimiento de sus diques de protección", agrega el informe, que estima en 86.000 millones de dólares hasta 2016 el monto necesario para un programa de adaptación eficaz en los países en desarrollo.
DPA
(www.tercera.cl )

